El tercio de banderillas

Hoy hablamos sobre el tercio de banderillas y lo hacemos de la mano de Antonio Casero, que nos muestra la estampa taurina de esta importante fase de la lidia, en un artículo fechado en febrero de 1960 pero que podría haberse escrito hoy mismo. Dice así:

«El tercio de banderillas -salvo ruando un matador lo llena – ha quedado reducido en la actualidad a un mero expediente. Que hay que cumplir cuanto más pronto mejor. De ahí que, salvo algunos subalternos excepcionales, los demás se limitan a cuartear sin otra preocupación de lucimiento.

Así, ya casi no vemos banderillear al sesgo, que es recurso de buenos torero cuando el toro se aquerencia en las tablas. En vez de eso, lo que se logra es avisar a la res intentando sacarla al tercio con capotazos tan inútiles como perjudiciales. Es otra suerte Inteligente y eficaz que ya casi -y sin casi- no vemos».