Aberri Eguna

Por ser el domingo de resurrección y emulando esa conmemoración creada en 1932 por dos colaboradores del hermano de Sabino Arana, las fuerzas nacionalistas e independentistas vascas, celebraran una edición más del Aberri Eguna o Día de la Patria Vasca, a la que se ha unido desde su fundación Unidas Podemos, con un acto reivindicativo en la localidad guipuzcoana de Rentería.

Este Aberri Eguna que desde siempre tiene como objetivo reivindicar el falsario argumento de que el País Vasco español y francés junto a Navarra configuran una nación, cuya formación está impedida por Francia y España, ha sido el sempiterno eje de reivindicación de un nacionalismo vasco que desde hace 125 años y gracias a su fundador Sabino Arana, ha pretendido la ensoñadora idea de hacer del País Vasco español y francés junto con Navarra, una nación con derechos políticos, a pesar de que la misma jamás ha existido a lo largo de la historia, puesto que sus territorios han pertenecido históricamente tanto a los Reinos de Castilla como es el caso de Álava y Vizcaya o al Reino de Navarra, en parte del territorio guipuzcoano.

El Aberri Eguna de este año, será el primero que tendrá lugar sin la presencia viva de su máximo líder durante la segunda mitad del siglo XX, Javier Arzallus, considerado como el dirigente más importante del nacionalismo después de Sabino Arana, quien falleciera recientemente y girará en torno a la necesidad de reivindicar la “patria común de los vascos” como objetivo de cara al futuro y con la esperanza de que los resultados electorales del próximo 28 de Abril le dé al nacionalismo vasco el protagonismo necesario ante la posible necesidad de Pedro Sánchez para la configuración del gobierno de España.

Cabe destacar que, aunque desde su fundación el PNV es un partido implantado en los tres territorios históricos de la comunidad autónoma vasca y de Navarra, su origen es estrictamente vizcaíno, puesto que, a principios de siglo, sus dirigentes eran conocidos como los “bizkaitarras” y llevaban como lema “Jangoikoa eta lege zarra”(Dios y la ley antigua) como eje de su doctrina ideológica, en la que se entremezclaba elementos religiosos y políticos en defensa de unos supuestos derechos políticos vascos.

Desde el punto de vista político, esta conmemoración generalmente de consumo interno para el nacionalismo, que desprecia la fecha de la aprobación del Estatuto de Guernica como fecha oficial de implantación de la comunidad autónoma, recalcará las ansias del nacionalismo vasco de cara a conseguir el derecho de autodeterminación, con la particularidad de que a esto unirá como objetivo la anexión de Navarra, si en la comunidad foral su partido sigue gobernando conjuntamente con las fuerzas del nacionalismo radical y Podemos.

Por otra parte, y dependiendo del resultado que saliera de las próximas elecciones generales, no sería de extrañar que el nacionalismo vasco iniciara una nueva estrategia política, ya que no sería de extrañar que ante las dificultades que está teniendo para gobernar en mayoría en el parlamento vasco, pudiera convocar elecciones autonómicas para finales de otoño, pero actuando de manera conjunta con el nacionalismo catalán, cuya situación de estancamiento, podría dar lugar también a la celebración de otras elecciones autonómicas, una vez que se conozcan los resultados de las generales y se sepa cuál va a ser el resultado de la sentencia del Tribunal Supremo respecto a los políticos presos por su actuación el uno de octubre.

En la actualidad, el nacionalismo vasco que “traicionara” a Rajoy en la moción de censura pese a haber apoyado los presupuestos, reclama a Pedro Sánchez el traspaso de 30 competencias del estatuto de Guernica, como pago a su apoyo a su apoyo a acceder a la presidencia del gobierno, pero con un gran temor a que ganara el centro derecha encabezado por Pablo Casado y Albert Rivera, quienes podrían poner limitaciones a determinados aspectos del estatuto que son vitales desde el punto de vista del nacionalismo.

Ante esta situación cabe decir que, si antaño el nacionalismo vasco ha tenido etapas de colaboración con los grandes partidos españoles para la gobernabilidad de la nación, en esta ocasión la posibilidad de que no saliera un gobierno fuerte de las inmediatas elecciones generales, podría provocar el estallido de otro conflicto político institucional para el estado español, teniendo en cuenta las cesiones que para conseguir su apoyo podría llevar a cabo el presidente Sánchez, generarían una situación de desigualdad entre aquellos territorios a los que pertenecen sus socios de gobierno y el resto de las comunidades españolas, así como la no descartable situación de un posible blanqueamiento de la izquierda abertzale, si esta fuera también necesaria para la suma de votos a la presidencia del gobierno.

Aberri Eguna

Ni que decir tiene que en esta fecha del Aberri Eguna hay que pedir a la sociedad, un reforzamiento del apoyo hacia las fuerzas constitucionalistas existentes en el P. Vasco, puesto que en la actual situación, si ya están en modo de debilidad, debido a importantes errores de estrategia y de actuación de algunos líderes nacionales con respecto al P. Vasco, podría darse el caso de una disminución en la representación institucional de las mismas, fundamentalmente por no haber elegido a los líderes adecuados o en su caso por la falta de interés y protagonismo dado a estos desde sus aparatos madrileños para que el españolismo, recupere la fuerza que siempre tuvo en tierras vascas, hasta haber sido una de las fuerzas importantes de la comunidad autónoma vasca.