Vox pópuli
Protestas contra la presencia del Juan Carlos I en Guecho

Como mucha gente conoce, la expresión que utilizo para encabezar mi escrito, procede de nuestro padre gramatical, el latín, y se puede traducir -libremente- como “la opinión del pueblo, de la gente sencilla y normal que es la voz de Dios a la que hay que obedecer”. Dicho lo cual, habría que estudiar en profundidad si las conductas de algunos dirigentes políticos de España y de algunas de sus autonomías, hacen caso -o no- de la voz del pueblo, o actúan sin tenerlo en cuenta para nada.

Sin entrar en muchas profundidades, queda bien claro que la respuesta es no, en la mayoría de los casos. Y voy a valerme de un ejemplo para demostrar esta afirmación.  Todos los medios de comunicación han recogido la increíble noticia de que varios partidos políticos vascos (PNV, Bildu, Podemos y PSOE) se oponían a que el barco de nuestra Armada, el Juan Carlos I, atracase en el puerto de Guecho (Vizcaya), de gran tradición naval. Razones de peso, ninguna. Aunque es obvio, que a todos ellos les mueve el odio irracional por encima de cualquier otro sentimiento.

Pero ¡mira por donde!, esta vez el pueblo, ha soltado amarras de los “dictadores de ideas” y “repartidores de carnés de patriotas vascos” y ha dicho nones a sus retorcidas consignas. Como consecuencia de estas dignas y valientes decisiones (que ojalá repitieran otros españoles) muchos miles de vascos han hecho colas inmensas para visitar dicho barco, haciendo esperas de más de una hora.

Hecho que me llena de alegría y confirma el aforismo con que inicio este escrito: “vox pópuli, vox Dei”, que me anima a gritar con fuerza y alegría: ¡¡Viva la libertad!!