Una crítica a Cúchares

Hoy os traemos otra historia taurina, protagonizada por el gran Desperdicios y Cúchares. Y es que parece que ambos maestros no tenían una buena relación; y así se explica en esta anécdota que hemos titulado una crítica a Cúchares:

«Cuando Manuel Domínguez y Campos, después de permanecer más de quince años en América, se repatrió en el año 1852, resuelto a reanudar sus actividades de matador de toros, nada tenía de envidiable su situación, y hasta que en Sevilla encontró las ayudas necesarias para torear sufrió no pocos desvíos, uno de ellos el de «Cúchares», que se mostró sordo a las solicitudes del señor Manuel, con lo que una vez más se cumplió el refrán que dice: «No hay peor cuña que la de la misma madera».

Naturalmente, Domínguez, que no había hecho votos de longanimidad, torcía el gesto cada vez que oía hablar del señor Curro y no eran frases floridas las que le dedicaba.

Y como alguien intentara hacer elogios del estilo de torear de «Cuchares», la frase menos dura que solía proferir era ésta:

— Lo que hase Curro no es torear: es correr delante de los toros».