Precampaña

¿Esto era la democracia? Que paren el tren que me bajo.

Nadie dudará de que muchos, al leer esta primera línea de mi artículo, no tardarían ni un segundo en llamarme “fascista” -o su equivalente coloquial “facha”-, “nazi” o cualquier otro término de ese tenor, que tanto gusta utilizar a los que ni siquiera saben el significado y procedencia de cualquiera de ellos, no exactamente sinónimos aunque de raíz ideológica parecida, según la pongamos en Italia o en Alemania y siempre asimilable al “socialismo”, es decir, a la izquierda, en su vertiente más “totalitaria”. Perdón por la “redundancia”.

Dicho esto, que nadie piense que soy contrario a un verdadero sistema democrático puesto que, como bien dijera Winston Churchill en su día, “La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás”. Pues eso, el menos malo, sí, pero con no pocas imperfecciones como la de permitir la deriva de pasar de un deseable sistema participativo en el que, el pueblo, libremente, elija a sus representantes, a que estos supuestos “albaceas”, en lugar de “cumplir la voluntad del pueblo, custodiar y dar buen destino a los bienes recibidos”, utilicen el poder conferido para convertirlo en una partidocracia endogámica en la que se ha convertido nuestra tan ansiada y recuperada ya no tan joven democracia, en la que la mediocridad toma cada vez más cuerpo.

Así, mucho antes de lo deseable en una democracia hasta no hace mucho aparentemente fuerte y casi consolidada, volvemos a encontrarnos con una nueva llamada a las urnas ante el mal uso que unos le dieron a la confianza depositada en ellos y el abuso que, en base a esa supuesta “representatividad”, otros hicieron, pervirtiendo esa voluntad popular con pactos contra natura entre fuerzas políticas cuyo único objetivo común es el de romper esa España que desde su Unidad y Fuerza les permitió conseguir llegar a esos puestos. Muy triste y cruda paradoja de difícil explicación que tal vez sólo se pueda entender desde una reflexión que se atribuye al fundador del Emirato de Dubai y Primer Ministro de los Emiratos Árabes, Sheikh Rashid bin Saeed Al Maktoum: “Mi abuelo andaba en camello, mi padre andaba en camello, yo manejo un Mercedes, mi hijo maneja un Land Rover, su hijo manejará un Land Rover, pero su hijo -bisnieto ya del autor- andará en camello”, que se corresponde perfectamente con un principio incuestionable: “tiempos difíciles hacen hombres fuertes, hombres fuertes crean tiempos fáciles, tiempos fáciles generan hombres débiles y hombres débiles nos llevan a tiempos difíciles” y… vuelta a empezar a costa de un destrozo que puede ser muy largo en el tiempo y de consecuencias difíciles de predecir, si no irreversibles para muchos en algunos casos. No es difícil hacer la correspondencia de esos tiempos y hombres con la evolución de nuestra querida España en los últimos ochenta años, que hace bueno ese viejo aforismo de que “para que las cosas se arreglen se tienen que destruir del todo”, y en esa destrucción parece que están bastantes.

Y como es cada vez más habitual en nuestra España democrática, cuando se convocan elecciones, si no antes, empieza la precampaña del “prometer hasta meter…” que siempre alguien compra y que se hacen desde ese dinero público “que no es de nadie”, Carmen Calvo “Pixie”, dixit. Y, de nuevo, las encuestas, que en los últimos tres años se han convertido en “el pan nuestro de cada día” y lo que antes era un procedimiento de las cercanías de los comicios, ahora es el condimento de todas las salsas políticas, semana tras semana entre elección y elección y, mucho más, cuando se presentan tan próximas y seguidas, en las que se acumulan media docena de consultas con “resultados” para todos los gustos, pese a lo inexplicable que me sigue pareciendo que sobrevivan tantas empresas del sector que se caracteriza por no acertar mucho, precisamente, aunque alguna se equivoque menos que otras. Las últimas elecciones en Andalucía fueron un claro ejemplo.

No hay que dejar de lado los alardes de transparencia y limpieza democrática de algunos partidos que venden a bombo y platillo sus procedimientos de primarias que, en unos casos, acaban en la Fiscalía, como en las de Ciudadanos en Castilla y León tras la denuncia anónima de un posible “pucherazo” que hicieron “reina por un día” al flamante fichaje de la diputada regional del PP por parte de los naranjas, Silvia Clemente -presidente a la sazón del parlamento regional-, al parecer por la existencia de 82 votos “fraudulentos” que “inclinaron” la elección a su favor; en otros se suprimen por “ordeno y mando” de la ejecutiva nacional en aras a “frenar el arribismo oportunista” -dijeron- derivado del insospechado crecimiento del partido, como fue el caso de VOX y de lo que sus dirigentes saben bastante; y en otros, que dejan dudas sobre su limpieza a tenor del candidato y la propaganda a su favor del jefe supremo, como puede haber ocurrido en el PSOE para la Alcaldía de Madrid, por citar sólo algunos.

En definitiva, ha vuelto a imperar el nombramiento “digital” a partir del dedo elector del Presidente o Secretario General -según la estructura orgánica de los partidos- en los que unas veces ha primado el “talento” -factor normalmente más común entre las filas del Partido Popular (no siempre)-, otras la “estampa”, el caso de Ciudadanos, y otras el “talante”, en el caso de  la “esperanza” verde de VOX, en una curiosa mezcla de “echaos p’alante” y familia, con candidatos de ida y vuelta, “desconocidos” después de más de cinco años de convivencia -Albacete- y famosillos del deporte, los toros o las víctimas del terrorismo, que todo vale como estandarte del “pluralismo” democrático que bulle en los diferentes partidos, ninguno de los cuales cumple con rigor -ni sin él, la mayoría de ellos- el mandato constitucional del artículo 6 de la Carta Magna.

Así, entre negativas a pactos, propuestas a destiempo y despropósitos varios con “amenazas” veladas por parte de una candidata socialista al Senado por Galicia, apartada del primer puesto que otras “primarias” le dieron; especialistas en Márketing o “herencias” fraternales y sublimación del vínculo familiar como “mérito” destacado para aspirar a convertirse en representantes “electos” por el que lo puso en las listas, se nos presentan las que pueden ser, posiblemente, las elecciones generales más transcendentes de esta ya larga etapa “democrática” española.

Y con el ejemplo reciente de lo que en nueve meses ha hecho este clon “aventajado” de José Luis Rodríguez, hasta su llegada el peor presidente que se recuerde en la Historia de España -nefasto español e impresentable asesor del dictador comunista Nicolás Maduro, por más señas-, no podemos andar con medias tintas ni con estupideces del “quítate tú, que me ponga yo”, que parece ser el único objetivo de los dos comparsas a un lado y a otro del Partido Popular, en lo que la penosa y siempre interesada prensa se empeña desde hace tiempo en vendernos como “las tres derechas”. Da auténtico escalofrío sólo pensar en la posibilidad de que pueda seguir Pedro Sánchez, amparado esta vez por las urnas, y apoyado de nuevo por los socios que le ayudaron en Junio pasado a perpetrar lo más parecido a un golpe de Estado gracias a la espuria suma parlamentaria de enemigos declarados de la España constitucional, con la reedición de un nuevo frente popular muy parecido al que en 1936 llevó al cruel enfrentamiento del pueblo español.

Por eso y recordando lo que sin duda todos hemos oído alguna vez de “los experimentos, con gaseosa”, quiero dejar mi reflexión a modo de consejo de que España no está para experimentos liderados por políticos veletas sin fuste o salvapatrias sin programa, ideales ni principios demostrados, salvo los de supervivencia, por los que ya están, o de llegada al poder -o lo más cerca posible- para sobrevivir del Presupuesto, por los que lo probaron a menor escala y no sirven para otra cosa ni para eso tampoco. En mi opinión, España Unida sólo tiene una salida posible que, no sin dificultad, pero alentadora, pueda evitar la continuidad del Dr. Plagio cum Fraude y sus cómplices comunistas, filoterroristas, golpistas y supremacistas nacionalistas de uno y otro signo, en ese cóctel explosivo de triste recuerdo y funestas consecuencias antes mencionadas. Y la única salida, en mi modesta opinión, es que el 28 de Abril próximo se imponga la razón y el sentido común a las vísceras y que el desencanto -sin duda justificado en buena parte- después de casi ocho años decepcionantes -más allá de los buenos resultados económicos, que no fueron pocos, pero a todas luces insuficientes a la vista del resultado-, con las políticas de Mariano Rajoy, no pretenda castigar con su inquina, en el trasero de Pablo Casado, a un partido que está ofreciendo desde Julio una cara bien distinta, con un proyecto económico, social, educativo y Nacional -con mayúscula- que permite albergar la esperanza de que se recuperan los valores y principios que estaban en el origen de aquella Alianza Popular y los primeros años del Partido Popular refundado, al menos hasta el año 2000. Para ello mi recomendación y deseo es que Pablo Casado necesite el menor apoyo posible de esas otras “dos derechas” -que sin duda necesitará en parte- para conformar Gobierno en la primera ronda de entrevistas con el Rey y una mayoría suficiente en el Senado para, en caso necesario, hacer lo que su antecesor en Génova 13 no se atrevió de forma enérgica, sino corta en el alcance -por la imposición del Partido Siempre Opuesto a España- y en el tiempo -por la de Ciudadanos-, en lo que fue un craso error como Presidente del Gobierno imbuido de ese clásico complejo de la derecha y su irracional deseo de contentar a todo el mundo cuando la vida enseña que, al enemigo, por mucho que se le dé para aplacarlo, nunca dejará de serlo y siempre querrá más, hasta que se torne tan poderoso que se vuelva contra el “generoso” e inocente dador y lo aniquile, lo que de no ser por la buena Justicia española estuvo en un tris de suceder.

3 Comentarios

  1. En cuanto al sistema político de democracia, pocos dudan de que sea el mejor, aunque no perfecto, perfecto no hay nada o casi nada, si hubiera algo mejor dese la época de Roma y Grecia, ya se hubiera puesto en marcha.
    En cuanto a Sánchez, como Presente de Gobierno, solo decir que ha superado a ZP y es el peor en la historia democrática española; dejará España como un solar sin desescombrar.
    En cuanto a las elecciones, insisto en anteriores comentarios; de Ciudadanos no fiarse ni un pelo y referente a Pablo Casado, quizá por su bisoñez, tanto él como algún miembro de su candidatura está cometiendo errores de bulto que le pasarán factura; algún que otro jardín hay que evitar, al menos en periodo electoral. también insisto en lo expuesto en otros comentarios; dudo que iguale a los resultados de Mariano Rajoy en cualquiera de las elecciones. ¡Ojalá me equivoque!

  2. Estupendo artículo. Esperemos que impere el sentido común y la generosidad para con España. Si España gana, ganaremos todos.

  3. AHORA…… SE TRATA DE ESPAÑA.
    Un voto es, junto con la Libertad, lo más valioso que nos da la Democracia; lo valoro y lo cuido como el valioso regalo que es, y que nos legaron los que lucharon por conseguirlo.

    Muchos de los que ahora se envuelven en la bandera española llevan camino de ser los verdaderos artífices de su destrucción. ESPAÑA está acosada por unos aduladores que le prometen matrimonio, pero en realidad solo quieren violarla…y que parezca amor.

    Aquí cada uno toca la música que mejor suena a nuestros oídos. Nos han tomado a todos por una recua de Ulises abducidos por los cantos de las sirenas; en román paladino: nos toman por idiotas.

    Ya ni siquiera ven un voto en nuestra mano; noooo, ven un cheque en blanco para procurarse la gran vida. Y Sànchez, cuadrando el círculo, ni siquiera se molestó en pedírnoslo, sencillamente nos lo robó. Y ahí está, viviendo como jamás soñó semejante enano de tan ínfima estatura moral. Y……con posibilidades de repetir la jugada.

    En nuestra mano está evitarlo.

    ESPAÑA es un barco haciendo aguas y a la deriva, timoneado por un loco sediento de poder, cuya tripulación es un PSOE, históricamente traidor a España, compuesto por una horda de piratas saqueadores, mentirosos y vividores; en definitiva, unos indigentes morales. Lo peor que una clase política pudiera dar.

    ¿Estamos los españoles dispuestos a remar en la misma barca para cambiar esta deriva……?

    Se nos llena la boca de exigir a los políticos altura de miras y generosidad para con España. Que sean capaces de aunar sinergias para echar, de una vez, a tanta mediocridad del gobierno. Pero……¿y nosotros?…. ¿vamos a ser capaces de ejercer, individualmente, esa altura de miras y generosidad, que les exigimos a ellos?

    ¿Nos atreveríamos a mantener un cara a cara con nuestro espejo, sosteniendo esta exigencia con una mínima coherencia? o….. ¿nos agazaparemos en el burladero de nuestros intereses personales para, luego, lamentarnos, echando la culpa al empedrado?

    Tenemos un arma muy poderosa en la mano: NUESTRO VOTO. Somos los españoles los que, con ese arma tan democrática y poderosa, ponemos y quitamos gobiernos; no son los Soros, los Maduros, los ayatolás y los vividores de la politica. Si estos lo consiguieran es por nuestra indolencia.

    Cada uno de nuestros votos es un salvavidas que lanzamos a una España maltratada y con visos de hundirse. Me cuesta asumir que los que creemos en su grandeza y unidad no seamos capaces de rescatarla de este ultraje.

    Decir un “te quiero” no es tan difícil, pero avalarlo con la acción requiere lealtad, convicción y compromiso.

    Nuestro compromiso, ahora, es recuperar esa España que queremos, y que casi no reconocemos ya. Rescatarla de las manos de un PSOE cobardemente callado, mientras se alía con quienes la quieren romper.

    Echemos un vistazo al panorama:

    Del PNV y de los secesionistas catalanes, verdadero cáncer de España que ya viene de lejos, lo resume muy bien el marxista catalán Andreu Nin:

    “Nacionalismo y socialismo son dos términos antitéticos al parecer, pero cuyos fines se confunden y se complementan recíprocamente, existiendo entre ambos una íntima e indestructible conexión. Uno y otro amenazan los cimientos mismos de la sociedad actual. Ninguna doctrina tan revolucionaria como ellas“.

    Y, también, Miguel de Unamuno:

    “El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia”.

    PODEMOS, esa carcoma morada, es el cómplice y sostén del ególatra y siniestro Sánchez, que corroe los cimientos de España.

    Eso sí, en su haber tienen el no habernos mentido nunca en el objetivo de destruirla y, con ella, el sistema democrático que recoge nuestra Constitución. Pero……. aquello de quedarse a vivir en el piso de Vallecas, sólo lo dijo de mentirijillas. Que, en “Villa-me-muero-de-risa”, municipio de Galapagar, es un no parar. Comunismo puro y duro.

    Apadrinados y financiados por los dictadores bolivarianos, Chávez y Maduro, y bajo el régimen comunista cubano, cuyo lema de cabecera es: “los pobres seguirán siendo pobres, por siempre, pero con esperanza. Los pobres son los que nos votan, y si los hacemos clase media, se volverán contra nosotros”. No hay mejor definición de “socialismo”.

    Por tanto, ¿quienes son los interesados en que cada vez haya más pobres? ¡Blanco y en botella……! Un ejemplo palmario, Venezuela.

    C’s, que nos tiene en un continuo suspense. Que, además de no saber aún en qué árbol ahorcarse, está muy ocupado, reuniéndose con Soros y Valls, supongo que para planear cómo nos cuela el pacto post electoral con el PSOE, pero pareciendo un accidente…..

    ¡¡Un momentooooo!!…..que me llega la noticia de que, ahora, Rivera dice que “tiende la mano al PP para formar un gobierno constitucionalista”. ¡Bienvenido sea! Ojalá lo mantenga durante unos dias, al menos, para que nos dure un poco la alegría.

    VOX, un partido sin….. estructura de partido. Sin un solo proyecto de futuro viable. ¿Alguien sabe algo de sus propuestas en Economia, Empleo, Educacion, Sanidad, etc.?

    Sr. Abascal, este no es tiempo para experimentos. Hay que venir de casa con los deberes hechos. España necesita, hoy màs que nunca, sensatez, realismo y conocimiento, y no gobiernos por coj…s, y solo vivas a España.

    Mire, yo, cada mañana, me levanto dando gracias a Dios por un nuevo dia. Y, con un ¡viva España!, pongo mi bandera hasta en las tortillas de patatas,…….pero tengo que ponerme a trabajar nada màs salir de la ducha. Soy una más de esa España que madruga, y no como Vd., Sr. Abascal, que no puso el despertador o se le paró hace tiempo. Su mayor mérito ha sido lanzar eslóganes grandilocuentes y brindis al sol, envasarlos en botes vacíos y pintarlos color esperanza. ¡Uffff, qué trabajazo! Con tanto entretenimiento, no me sorprende que este tsunami le haya pillado con el partido sin barrer, porque no hay nada que barrer.

    Sin embargo, hay que reconocer su habilidad para utilizar las quejas permanentes, y fundamentadas, de una amplia mayoria, con tan vistosas promesas, que vd. sabe no son de sencilla ni rápida solución. Pero como todo partido que arranca, se ha apuntado al populismo. No sería muy grave si, además, aportara alguna solución realista a sus anuncios de neón.

    Y, hablando de una de sus ideas, le diré que soy una “hooligan” defensora de la propiedad privada, pero las armas, sobre todo en un pais de ardor guerrero como es el nuestro, las carga el diablo. De paso, ya cuente vd. con los votos de los de Bildu, y seguramente de no pocos independentistas, que estarán encantados con su propuesta .

    No se podrá decir que VOX no tiene legado fenicio, aquí se vende todo, y, ….. lo que es peor, algunos, lo compran.

    Porque valoro mucho mi voto, me informo lo mejor posible de a quien se lo doy. Es una exigencia que España, nada menos, hace a mi humilde persona. Por esto, le pregunto: ¿en qué parte del camino perdió su aquel ¡ESPAÑA, PRIMERO!?

    Ya vi y comprobé su desmemoria en aquel mitin de Vista Alegre, empachado de demagogia y de promesas imposibles. En aquel mitin se pusieron los cimientos de un bluff. Hasta se le olvidó mencionar el eslogan con el que se convocó:”¡Elecciones generales,ya! ¡Fuera Sanchez!”, al que apenas mencionó. Y, ni una palabra de reconocimiento a los suyos, a los de vd.

    Yo no puedo dar mi voto a quien abandera valores que demuestra no tener, como es un mínimo sentido de Lealtad; lealtad obligada a los que le apoyaron en sus comienzos, los que aportaron sus cuotas con que pagarle sus 3.500€ mensuales, mientras VOX hacia su travesía del desierto. Ahora, a muchos de aquellos, algunos muy válidos, los ha dejado tirados en la cuneta, sustituyéndolos por fichajes de relumbrón para que amortigüen la vacuidad del “backstage” que sujeta la fachada de lo que realmente es VOX.

    No es nada ejemplar el haber colocado en sus listas a la familia y amiguetes, incluso sin haber estado afiliados a VOX desde el principio. Nepotismo se llama. Véanse la cascada de renuncias, bajas y dimisiones que lleva en muy pocas semanas, por esta y otras razones.

    En fin, sería muy frustrante esperar un partido político perfecto. Estàn compuestos por seres humanos con los mismos aciertos y errores que cada uno de nosotros. Y por esto, llegados a este crítico momento, mi voto es para España y para quien mejor la sepa tratar. Porque ésta es una de las ocasiones en la que es obligado “VOTAR EN DEFENSA PROPIA”, como un día dijo G. Albiac; y yo añado, “y en DEFENSA DE ESPAÑA”.
    Por todo lo dicho aqui, tengo más claro que nunca que mi voto será para el PP, un partido que, por estar estructurado en todo el territorio, tiene posibilidades reales de echar a Sànchez de la Moncloa. Que tiene experiencia de gobierno y un equipo ilusionante y capaz. Que defiende la Constitución y la unidad territorial, liderado por Pablo Casado, un hombre valiente y sensato, sin veleidades ni estruendosos golpes de efecto vacío. Que, cuando hace una propuesta, expone con datos reales cómo llevarla cabo y financiarla. Un hombre que demuestra estar bien preparado cuando explica, brillantemente en el Parlamento, las necesidades y los problemas de España, y da soluciones viables. Que ha sido capaz de renovar el partido tras haber ganado con valentia unas difíciles primarias. Un partido al que España le debe el reconocimento de haber sabido sacarnos, en dos ocasiones muy complicadas, de la ruina, y recuperar nuestro prestigio en Europa.

    El PP de Casado bien merece esa oportunidad y España también.

    EL 28 de Abril vamos a votar “ESPAÑA, SÍ, O ESPAÑA, ADIÓS”. Decidamos, pues, y que Dios nos ayude a todos.

    M. Belén López Delgado.

    Una española, sin más.

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