Manual para arruinar a las pequeñas empresas

Manuel Ángel Martin en ABC escribía hace unos días: Los empresarios son los que poseen el “saber como” crear empleo sin generar desequilibrios ni indeseados efectos colaterales. Más abajo explicaba los desequilibrios como “el pan para hoy y hambre para mañana” que crean desde el sector público. Contrasta esta forma de ver el tejido productivo español con lo que diariamente se lee en la prensa e incluso lo que se ve y se escucha en el trasiego social.

Hace unos días estuve comiendo con un amigo que tiene una empresa de transporte en la zona de la Vega del Guadalquivir. Me decía que los agricultores están arrancando árboles frutales y sembrando productos que se pudieran recoger de forma mecanizada. Viene motivado por la de problemas que se encontraban para bregar con los sindicatos durante la recolección.

Todos hemos leído y escuchado la problemática de los productores de fresa de Huelva. Tras ofrecer veinticinco mil puestos para la recolección de su fruta, solo se habían presentado alrededor de mil. Se ven obligados a contratar a veinte mil extranjeras. A la fiscalía de Huelva le ha faltado tiempo para alertar de la “trata de mujeres” que esta situación pudiera provocar. Sin embargo, a nadie le he escuchado recordar los novecientos mil parados que tenemos en Andalucía, además de los perceptores del PER.  Ni siquiera a los sindicatos de trabajadores del campo que constantemente se quejan de la imposibilidad de conseguir las mínimas peonadas para acceder al mismo.

Mientras tomaba una cerveza leo en el periódico El Mundo una noticia que así titulaba “Si su jefe le manda watssap fuera del trabajo le puede denunciar” fue justo antes que se sentara en mi mesa, una amiga, la dueña de la cervecería que le da trabajo a cuatro o cinco personas y que mantiene abierta a base de echarle muchísimas horas y un amor desmedido. Me contaba con una resignación rozando la desesperación el último capítulo de su vía-crucis particular para poder levantar cada día la persiana de su establecimiento. Hace casi dos años, le llegó una chica pidiéndole trabajo. Mi amiga a pesar de tener la plantilla completa y tras la tragedia enjugada en lágrimas que aquella le contó sobre su situación, decidió hacerle un contrato de tres meses a media jornada. Al menos para que tuviera para los gastos más necesarios y a ver si mientras encontraba algo más sustancioso. Siempre ha sido y es muy sensible a los problemas sociales. Casi el primer día de trabajo de la nueva empleada, se evidenció las razones por las que aquella chica no tiene trabajo. A pesar de tener una jornada de solo cuatro horas, había que estar en todo momento empujándola para que hiciera algo y eso sin tener en cuenta la de veces que se iba a la puerta del establecimiento para fumarse un cigarrillo a lo vista de los clientes sabedores que trabajaba en la cocina. A pesar de haberle hecho un contrato con un mes de prueba, tirando de sensibilidad, la mantuvo hasta completar los tres meses. A partir de la terminación del contrato, la chica, no deja de ponerle denuncias a mi amiga de todo lo que puedan imaginar. Denuncias, todas apoyadas en la mentira. Pero que, a pesar de todo, les da forma un abogado. Denuncias que a pesar de la falta de veracidad y de lo irrisoria de las mismas, el juez correspondiente admite a trámite porque su órgano superior se lo permite y porque a su vez el poder político no hace nada para remediar esta situación.

Cualquiera que leyere esto, pensará que casi con toda seguridad no llegaran a nada, cierto, hasta ahora todas las denuncias han quedado en nada. Pero no pueden imaginar del daño moral y del estrés que estas denuncian provoca en una persona que solo entiende de trabajar. De una persona que debe su éxito a su profesionalidad, al buen trato a los clientes, a la magnífica relación calidad precio que ofrece y a las interminables jornadas de siete días de cada semana. Una persona que cuando echa el cierre se lleva el negocio en la cabeza a su casa y que nunca desconecta del mismo. En definitiva, una persona que no está acostumbrada a estos menesteres. Sin embargo, todos conocerán aquella maldición gitana; Pleitos tengas aunque los ganes. Estos abogados que le dan forma a estas denuncias, sabedores del desgaste sicológico que estas situaciones provocan y conocedores de que hay jueces que las admiten y que nunca son penalizados por muy esperpéntica o imposible que sea la demanda, se aprovechan de esta situación e intentan un arreglo para retirarla a cambio de que el micro-empresario recupere la paz. Esta situación, solo se da en las pequeñas empresas, ya se cuidaría un abogado de presentar ese tipo de denuncia contra una multinacional y en caso de hacerlo, ya se cuidaría ningún juez de admitirla.

Al día siguiente, otra vez en la prensa; Varios organismos nacionales de reconocido prestigio, exponían que la productividad se había reducido un 10,5% en los últimos años. Mientras que, por otro lado, la Comisión Europea amonesta a España por su alto desempleo y su elevada deuda.

Todo esto en menos de una semana. Si piensa que algo de lo aquí expresado hace pensar o conmueve a nuestros gobernantes, les diré que también en estos días nuestra ministra de Economía y Hacienda, M. Jesús Montero, ha anunciado su rectificación en el límite de Módulos en los Autónomos, un pellizco mas contra este colectivo. La otra pata que sustenta este “modelo económico”, los “Agentes Sociales” largamente subvencionados por nuestros impuestos, están encantados con esta situación, son cortoplacistas al igual que los políticos. Es verdad que los Autónomos están hecho de otra materia, pero el día que estos desaparezcan, van camino de ello, los nietos de usted lo van a notar.

1 Comentario

  1. El PSOE ex EXPERTO en hundir la economía española, y aumentar el paro.
    Pese a ello, los parados le siguen votando…
    La última subida del salario mínimo, por ejemplo, ha supuesto 204.000 nuevos desempleados en enero de 2019, y veremos cuantos afloran en febrero.
    Lo triste del caso es que todas las leyes que promulgan luego el PP NO SE ATREVE A DEROGARLAS O MODIFICARLAS: LEY DE LA MEMORIA HISTÓRICA, por ejemplo, que yo llamo ley de la memoria histérica y selectiva, pues solo se acuerdan de lo que quieren…
    EN DEFINITIVA, ESTAMOS MAL, PERO VAMOS A PEOR.
    (Siento ser tan pesimista, pero es lo que hay).

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