homenajes a etarras

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha registrado 196 actos de enaltecimiento de ETA en el País Vasco en 2018, frente a los 76 de 2017, es decir, un 158% más. Una cifra verdaderamente muy preocupante, que demuestra también el odio, radicalismo y la bajeza moral creciente en una parte de la sociedad española, dado que venera a miembros de la banda terrorista que ha asesinado a 1.000 personas confirmadas, incluidas decenas de niños. Y sin embargo, ahora hay más homenajes a ETA que cuando canallas asesinos mataban a diestro y siniestro. Olvidamos muy rápido y algunos que son por suerte minoría clara blanquean hasta al terrorismo, pero no podrán dormir tranquilos por sus males a la humanidad, aunque vivamos en un mundo al revés.

Cabe destacar, que dentro del total de casos de enaltecimiento del grupo terrorista ETA, destacan los “ongi etorri”, las concentraciones de bienvenida que el entorno proetarra organiza en los pueblos y ciudades de residencia de los terroristas cuando salen de prisión. Entre “ongi etorri” y homenajes a etarras muertos ha habido 62 actos de exaltación del terrorismo. Estos son fundamentalmente una ofensa brutal a las víctimas de los etarras, que no únicamente han vivido como asesinaban a uno o varios de sus seres queridos, sino que encima ven como los proetarras se ríen de las víctimas y alaban a los asesinos enfrente de sus narices. Una doble humillación sin justificación alguna, que se une a la de expulsar a la mayoría de españoles que no comparten la opinión de los separatistas vascos.

Además, los “kale borroka” realizan pintadas y ponen pancartas, que en muchos casos contienen mensajes que alaban o dan las gracias a ETA por sus “años de lucha”. De este tipo ha habido 53, la mayoría de ellas entre mayo y junio, después de que los dirigentes que quedan de la organización terrorista en la clandestinidad anunciaran su disolución. Hechos que precisamente se asemejan a los que acometen los violentos separatistas en Cataluña y que siguen a la vez incrementándose.

Además, decenas de familiares de asesinados por ETA han tenido que soportar las excarcelaciones de terroristas o el acercamiento de presos en favor de las familias de los etarras que ni siquiera han pedido perdón por sus horripilantes crímenes. Todo un esperpento endemoniado que no hay por dónde cogerlo, del que el actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez es culpable por su colaboración directa y su tolerancia con el extremismo secesionista tanto con el vasco como con el separatismo catalán. Con los terroristas ni olvido ni perdón. Y por ello, siempre, siempre con las víctimas del terrorismo, que son quienes han padecido está lacra estremecedora que nunca debería haber existido.

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