plaza de toros de Mérida

La plaza de toros de Mérida es conocida como el Coso de San Albín. Las primeras corridas en Mérida tuvieron, como en otros sitios, el escenario improvisado de las plazas públicas. Posteriormente se celebraron festejos taurinos en plazas de madera, de escasa vida y ninguna seguridad. Durante el siglo XIX la ciudad conoció dos cosos de mayor envergadura y que pueden considerarse como auténticas plazas de toros.

plaza de toros de Mérida

Bien entrado el siglo XX se plantea el proyecto necesario y urgente de construir una plaza de toros a la altura de la afición de Mérida. Esta idea fue impulsada por la llamada Sociedad Taurina Extremeña. De esta forma se ponía en marcha un proyecto capaz de darle a Mérida su plaza de toros, después de la que supuestamente existió sobre el anfiteatro romano y las de madera ya citadas. Se eligieron unos terrenos en las proximidades del llamado Corralón de don Antonio Pacheco, cercano al Guadiana y a la Alcazaba.

La obra de carpintería la realizó el artesano local Manuel Mora, que utilizó en su trabajo las medidas de la vieja plaza de Badajoz. La plaza de Mérida fue construida en obra fija y madera para sus localidades y fábrica en sus muros. Consta de tres pisos, en los que se reparten los tendidos, gradas y andanadas, con un aforo de 8.700 localidades de asiento. Cuenta con corrales, chiqueros, enfermería, capilla, taquilla, patios de caballos y de cuadrillas.

Esta plaza sufrió un gran deterioro con el paso del tiempo, lo cual obligó a realizar en ella una reforma en el invierno de 1.962-63, especialmente en el tejado; pero estas obras tampoco se realizaron del todo y quedaron a medio terminar.

Inaugurada el 5 de julio de 1914, tiene aforo de 8.000 localidades y es de segunda categoría. Para la solemne corrida inicial se anunciaron en los carteles los nombres de Rafael Gómez “El Gallo”, Francisco Posada y Cocherito de Bilbao. Pero finalmente los que actuaron el festejo fueron el mexicano Rodolfo Gaona, Mazzantinito y Francisco Posada, que lidiaron seis toros de la ganadería Concha y Sierra. El primer toro que se lidió llevaba el nombre de Pies de Plata: su cabeza disecada se conserva en las instalaciones del coso.

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