Esperando hace rato
Juan Molina por banderillas

Traemos otra simpática anécdota taurina, esta vez protagonizada por el gran Lagartijo y su hermano Juan, y que hemos titulado esperando hace rato, que eso es lo que hacía Juan Molina, esperando los tres avisos. Dice así:

«En cierta ocasión, después de torear «Lagartijo» dos corridas en una población de Extremadura, consiguió que el empresario organizase en la misma Plaza una novillada para que actuasen como matadores sus banderilleros Juan Molina (hermano suyo), Mariano Antón y José Gómez, «Gallito».

Llegó la tarde de la novillada y tanto Mariano como José despacharon como Dios les dio a entender sus correspondientes novillos; pero el bueno de Juan Molina, zurdo como era, no daba pie con bola, obligado a llevar el estoque en la mano izquierda, y no hacía otra cosa que ordenar que le corrieran el bicho de un lado para otro.

Como el público se impacientase en vista de lo larga que se Iba haciendo la faena, le dijo Rafael, que se encontraba en el callejón:

— ¡Juan, que te van a echar al corral ese toro!

Y Juan, levantando la cabeza, contestó tranquilamente a su hermano:

— Eso es lo que estoy esperando hace rato».