aficionado impertinente
Imagen de la plaza de toros de San Sebastián

Nos vamos a la inauguración de la plaza de toros de San Sebastián, en 1903, y como Mazzantini calló al aficionado impertinente. Lo cantaba así el semanario El Ruedo:

«En la corrida de inauguración de la Plaza actual de San Sebastián (9 de agosto de 1903) se lidiaron toros de don Eduardo Ibarra, que fueron estoqueados por Mazzantini, «Bombita» (Emilio), Antonio Montes y «Lagartijo Chico».

No se le dió muy bien a don Luis en su segundo enemigo, y entre los pocos protestantes se significó uno que hoy llamaríamos «pollo pera», al que, harto de sus impertinencias, le dijo Mazzantini con voz que pudieron oír perfectamente los que se hallaban próximos:

— Oiga usted: las censuras son admisibles cuando revelan educación. Usted no la demuestra ni hace honor a esas prendas elegantes que viste, las cuales llevo yo fuera de la Plaza con absoluta dignidad. En cambio, si usted se vistiera de torero, ¿sabe usted lo que haría? Pues (produciendo con los labios un ruido muy significativo) ¡ensuciarse!».