A Rivera se le cae la careta

Albert Rivera se ha llevado el primer revolcón -político- desde que es el máximo dirigente de Ciudadanos. Hasta ahí todo normal en la democracia interna de un partido político, pues la candidata de Rivera ha perdido las primarias para ser el número uno de los naranjitos a la presidencia de la Junta de Castilla y León; es decir, la militancia ha preferido a otro candidato. Pero claro, si analizamos lo ocurrido podríamos decir que a Rivera se le cae la careta, porque lo ocurrido no se circunscribe a una decisión de la militancia sino a un pucherazo en toda regla que pretendía dar Albert Rivera y su camarilla.

Algo que se veía venir desde que se anunciara, la pasada semana, que la que hasta ese día había sido presidenta de la Asamble a autonómica y militante del Partido Popular se pasaba a Ciudadanos, algo que no gustó a muchos. Y la susodicha, Silvia Clemente, presentó su candidatura a las primarias, pero también lo hizo un diputado de Ciudadanos, Francisco Igea. Y los dos fueron a primarias. Y la dirección de Ciudadanos, de la mano de José Manuel Villegas, anunció que Clemente se había impuesto, por 35 votos. Para luego desdecirse, porque habían contabilizado más votos que votantes debido a un “error humano”; vamos, a un pucherazo en toda regla.

Y es que a Albert Rivera se le cae la careta, porque ha quedado claro el pucherazo que se había organizado para que su fichaje estrella fuera la elegida, cuando los afiliados a Ciudadanos en Castilla y León no la querían.

¿Esta es la nueva política? Porque no es solo en Ciudadanos, en Podemos también hay denuncias (y sentencias) que ratifican los pucherazos… ¿Estos son los que venían a regenerar?, ¿el qué?, ¿sus bolsillos?

Un grave revés el que se lleva Ciudadanos y Albert Rivera, pues la imagen que han dado es penosa y deja a las claras a qué juegan. Esperamos que la gente tome nota…