Cariñoso saludo manifestación Colón
Manifestación en Colón

El poder de la sociedad civil cuando se une y se moviliza

Lo que ha sucedido en el Congreso de los Diputados con la no aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha sido un éxito. Muchos pensarán que decir algo así es de locos, pero habría que preguntarse qué concesiones habría tenido que otorgar el gobierno al secesionismo catalán, a los nacionalistas vascos, a los proetarras y a los comunistas por conseguir un consenso para esos presupuestos.

Concesiones que en realidad no habría pagado el gobierno, las habríamos pagado todos los españoles a costa de nuestra economía, nuestra libertad y poniendo en serio peligro la Unidad Nacional y la igualdad entre todos los ciudadanos de nuestra nación.

Tras la multitudinaria concentración en Colón del pasado domingo, apareció de inmediato la izquierda con su contrainformación. Según ellos había sido un gatillazo, los manifestantes eran unos fascistas, unos fachas y unos casposos y su fracaso fue tan rotundo que tan solo habían acudido “45.000 personas”, a pesar de lo que todos pudimos ver con nuestros propios ojos.

A partir de ahí hubo insultos, burlas y cachondeo hacia los manifestantes. Se dijo de ellos de todo, desde que eran unos fascistas, hasta que eran unos casposos y unos incultos. Pero después de esa manifestación hay una gran realidad: la manifestación consiguió su objetivo principal y el pacto con el golpismo para aprobar los presupuestos no ha sido posible. Es más, hay muchas probabilidades de que mañana viernes, Pedro Sánchez, convoque elecciones -aunque de eso no estoy yo tan seguro-.

Por tanto, aquí quedan dos cosas muy claras. La primera es que, cuando la sociedad civil se harta y se moviliza, los políticos vividores y caraduras se achantan y ceden. Cuando parecía que la sociedad estaba adormecida con las tomaduras de pelo de Sánchez, este estiró la cuerda más de la cuenta pensando que todo el monte era orégano y la gente explotó, la paciencia se acabo.

La segunda, y mucho más evidente, es que, una cosa es lo que quieran vendernos desde la izquierda, con todos sus voceros, políticos pelotas y medios de comunicación a su servicio y otra cosa es la realidad, que siempre es tozuda. Y la realidad es que a esa manifestación acudieron cientos de miles de personas. La realidad es que cuando la izquierda vio a toda esa marea humana en la calle, se hizo sus cosas encima se acobardaron. Y la realidad definitiva es que hoy Pedro Sánchez está encerrado, sin presupuestos y pensando si convocar elecciones o no.

Vaya “gatillazo” la manifestación, ¿eh? Venga, izquierda manipuladora, un cariñoso saludo para todos vosotros y hasta la próxima.