Los colores del Presidente

A nadie se le escapa, ni siquiera a los socialistas de toda la vida, que, al cateto, plagiador, embustero y perdedor de todas las elecciones, tan solo le interesa su persona y nadie más. Y cuando digo nadie más, es porque si le interesara alguien aparte de su ego, no hubiera emprendido esa trayectoria de odio, traición y embustes que está acarreando a España una de las etapas más negras de su historia, sin pensar tampoco ni en su familia de sangre ni en sus compañeros de formación, de algunos de los cuales quiere vengarse porque lo echaron en su día del partido.

Ahora este socialista comunistoide, que recibe en La Moncloa a un trastornado como Torra portando un lazo amarillo, símbolo de una de sus mil mentiras, y que se arrodilla cobardemente ante las 21 proposiciones descabelladas de los golpistas con tal de que conseguir su voto positivo a los presupuestos, dijo que en la multitudinaria manifestación por España que acaba de celebrarse hoy en Madrid “se vería una España en blanco y negro”.

Pues que analice detalladamente los vídeos que hay sobre dicha manifestación y verá que está muy equivocado, porque los colores que se han visto formando verdaderos océanos, son el rojo y el gualda, que conforman la bandera de España, patrimonio de todos los españoles de bien.

El color negro solo le representa a él, sobre todo en su tesis doctoral y en el libro que acaba de presentar y que yo no compraré porque ya tengo bastantes TBO en casa. Y muy bien cubiertas mis ganas de reír, con las incoherencias de la indocumentada vicepresidenta del gobierno, la fraila Carmen Calvo.