La calle es de todos

Los ciudadanos diariamente tomamos la calle desde que madrugamos y salimos a trabajar, en las relaciones sociales y en la vida familiar de forma común.

Hay otros dos modos diferentes en la toma de la calle de forma colectiva, una propia de los contrarevolucionarios, los legales, y otra de los revolucionarios evidentemente por principio de no contradicción, los contralegales.

Por sus modos de manifestación, los contrarevolucionarios toman las calles de forma pacífica con la bandera constitucional y con himnos de defensa de la unidad de España territorial y constitucional.

Los modos de los revolucionarios es todo lo contrario, es la kalea borroka, violencia con roturas de contenedores y cristales de los comercios y de coches, todo lo que se les ponga por enemedio, ataques con piedras y coctel molotov a las autoridades de orden público, con banderas anticonstitucionales, y en gritos en defensa del separatismo y la anticonstitucionalidad.

Son dos modos de toma de la calle opuestas, una de exaltación a los valores culturales e históricos de España, son la gente normal; y otra de revolución decadente y regresista, que les mueve sus sentimientos de odio e ira a las personas normales, legales y constitucionales

Las cifras en las manifestaciones es una u otra, según digan los organizadores y los internacionales o lo digan los tezanos. Como ocurrió con las elecciones de Andalucía. O cómo es que el Sánchez no convoca elecciones generales si según las cifras del Tezanos en su CSI le da la mayoría, ¡¡serán mentirosos!! O cómo en la manifestación de la derecha del domingo 10F hablan de: “600 manifestantes” por la Sexta “albañiles” de millonarios, 45.000 por los tezanos, 200.000 por los organizadores y 500.000 por google maps. ¿Y los manifestantes en las 52 ciudades españolas, no suman? Y una imagen vale más que dos palabras, el fracaso de los anticonstitución.