Jorge Javier Vázquez reniega de la izquierda
Jorge Javier Vázquez

Alucinante la caradura que tiene este endiosado presentador

Atención a lo que cuenta el endiosado presentador, Jorge Javier Vázquez, en un artículo de la revista Lecturas titulado: “Soy votante de izquierdas y, curiosamente, son los que más me maltratan”.

El caso es que un ayuntamiento gobernado por el PP, el de Güímar, le contrata para que lleva su obra teatral. “Grandes éxitos”, a aquella ciudad. Pero, ¡oh cielos!, dos representantes de “Sí se puede” ponen el grito en el cielo debido a esa contratación. Se meten con él, afecta a su espectáculo y, tal y como él dice, esto es algo que hacen, además, “sin ver el espectáculo” y “con comentarios gruesos”. Es decir, se cargan su espectáculo “sin miramientos”.

O sea que Jorge Javier Vázquez está descubriendo lo que es de verdad la izquierda cuando le afecta directamente a él, a su bolsillo. Necesita probar de la medicina que se pasa el día recomendando a los demás, él mismo, para darse cuenta de cómo se las gasta esa ideología que tanto defiende y tanto justifica de una manera contínua en sus programas.

No tiene ni la decencia ni la empatía de ver lo que están haciendo con los demás cada vez que gobiernan, que es exactamente lo que él mismo critica en su artículo. Se queja de que ataquen a los que “dinamizamos la economía, generamos empleo“. Parece que ha tenido la necesidad de sufrirlo en carnes propias para enterarse.

Parece que en la burbuja en la que vive instalado solo se entera de las cosas cuando las sufre él mismo. Y no se entera de que eso que ha hecho la izquierda con él en Güímar es lo que hace a diario con los pequeños autónomos, con los pequeños empresarios que generan empleo. Les sablean a impuestos mientras permiten que un top manta se ponga delante de sus negocios. ¿Jorge Javier Vázquez no se había enterado todavía de eso?

Parece que no. Parece que este presuntuoso necesita sufrir en sus carnes lo que sufren los demás para acabar con sus discursos fáciles, simplistas e hipócritas. No debió enterarse de eso el día que dijo que iba a votar a Carmena en Madrid y que, si viviera en Barcelona, votaría a Ada Colau. Tan presuntuoso, tan endiosado, tan estrellita y no se entera de nada excepto cuando lo sufre él mismo.

Enlace directo al artículo de Jorge Javier Vázquez.