Tienda sin dependientes humanos
Tudecora.com (Youtube)

Esto no pinta nada bien

No descubro nada nuevo si digo que uno de los mayores problemas que tenemos en España es el empleo. Pero lo peor es que, por lo que parece, ese problema lejos de solucionarse va a ir empeorando poco a poco.

Publica hoy La Razón un artículo en el que informa que la empresa, Tudecora.com, ha abierto en Madrid la primera tienda de España sin dependientes humanos. Un cliente puede entrar a la tienda a cualquier hora del día o de la noche, simplemente usando su móvil, y podrá comprar lo que quiera, y según la empresa, el cliente podrá “tomar el control total de la tienda de forma gratuita y no hay un dependiente que le pueda estar agobiando”.

Por otro lado, desde hace ya varios años hay ciertas entidades bancarias cuyos empleados no realizan ninguna operación que se pueda hacer a través de sus cajeros automáticos. En Japón existen ya restaurantes y bares atendidos por robots. Muy moderno todo ello, avanzamos mucho.

Y yo me pregunto, ¿con tantos avances en qué van a poder trabajar las personas? Y si cada vez se van reduciendo más los trabajos para las personas y van a ser ocupados por robots y con máquinas, ¿a qué clientes atenderán si las máquinas van sustituyendo poco a poco a las personas en puestos de trabajo que, hasta ahora, solo podían ser desempeñados por seres humanos?

Todo esto que para muchos podría ser un avance y un signo de modernidad, bajo mi punto de vista es un peligro evidente y se va a convertir en la pescadilla que se muerda la cola. ¿De qué sirve emplear a máquinas si poco a poco van a quedarse sin clientes por la falta de recursos que van a tener?

Y mucha gente podrá contestar que el ser humano se dedicará a fabricar esas máquinas. Pero no, esas máquinas serán también construidas por máquinas. Nos estamos volviendo locos y todo esto pinta muy, pero que muy mal. A no ser que en unos años las personas cobremos un sueldo sin trabajar. O este mundo se está convirtiendo en un mundo de locos, o el único loco que hay aquí soy yo. Pero no entiendo nada.