Padre custodia compartida fumar delante de hijos
Ciudad de la Justicia de Córdoba

Ha sido en la Audiencia Provincial de Córdoba

La Audiencia Provincial de Córdoba ha retirado la custodia compartida al padre de unos niños de 10 y 13 años en favor de la madre por exponerlos constantemente al “tabaquismo” que padece.

Con esta sentencia, que define al padre como “fumador patológico”, se anulan las condiciones del divorcio acordado en noviembre de 2017 por la que ambos progenitores tenían la custodia compartida de sus hijos. Se establece para el padre, por tanto, un régimen de visitas y una pensión alimenticia para la manutención de los pequeños.

Según publica el diario El Mundo, el juez expone en su sentencia que el padre “ilustra poco interés para preservara los niños del riesgo objetivo que supone estar con los menores en un ambiente cargado de humo”. Añade, además, que “concurren razones que permite excluir como solución adecuada la custodia compartida acordada” y recuerda la concienciación que hay en la sociedad con el tabaquismo.

Desconociendo, como desconocemos, los pormenores del grado de adicción que hubiera podido tener ese padre al tabaco, hay algo que esta sentencia deja en evidencia. Al progenitor no se le da ni siquiera la opción de que intente abandonar su adicción, hay muchas personas que lo consiguen, si el verdadero fin de esa sentencia hubiera sido el bienestar de esos niños y no el simple hecho de beneficiar a la madre.

Es un abuso que, debido a ese supuesto alto nivel de tabaquismo, directamente se le quite al padre la custodia de unos niños cuando existen soluciones alternativas y efectivas en muchos casos como haberle obligado a seguir algún tipo de tratamiento para paliar esa adicción. Suponemos que ahora el juez obligará a la madre a apagar la televisión cuando aparezcan anuncios relacionados con el juego y con el alcohol para de esa forma preservar a esos niños, también, del riesgo que esas adicciones suponen para ellos.

Vergonzosa sentencia que demuestra, una vez más, que los hombres en España, y más si son padres, no llegan a ser ni siquiera ciudadanos de cuarta. Una auténtica vergüenza.