Víctor de la Serna Jordi Évole Maduro
Nicolás Maduro, Jordi Évole y Víctor de la Serna

Victor de la Serna lo describe a la perfección

El artículo que Víctor de la Serna ha publicado en El Mundo sobre la entrevista de Jordi Évole a Nicolás Maduro, “La entrevista de Évole a Maduro tenía trampa“, es, bajo mi punto, de vista un riguroso y certero artículo sobre lo que en realidad sucedió en aquella representación televisiva.

Parto de la base de no estar de acuerdo con lo escrito por de la Serna cuando dice que: “Era lícito entrevistar a Nicolás Maduro: las discusiones previas sobraban, porque preguntar por los asuntos más polémicos y dar a conocer las opiniones de los personajes importantes de este mundo, por muy repulsivos que resulten, es tarea fundamental del periodismo“.

Y no estoy de acuerdo porque, por lo dicho por el propio de la Serna a partir de ahí en su artículo, estaría entrando él mismo en una contradicción. Habría sido lícito de no haber sido una entrevista trampa tal y como describe el propio de la Serna magistralmente.

Es decir, ahí los dos interpretaban un papel. Évole el de supuesto periodista incisivo que repreguntaba cuando el entrevistado se salía por la tangente con sus respuestas y Maduro haciendo como que decía pero sin decir, es decir, utilizando esa entrevista como un medio de propaganda personal, algo que Évole facilitó con su actitud condescendiente y su agradecimiento por haber conseguido unos buenos índices de audiencia.

En definitiva, no fue una verdadera entrevista, fue una obra de teatro en la que se representaba un papel que beneficiaba a ambos, entrevistado y entrevistador. El papel lo bordan tanto Évole como Maduro pero de la Serna deja en evidencia, con este artículo, el ridículo papel interpretado por ambos.

He leído muchas tonterías a los muchos palmeros que tiene Évole en las redes sociales. Aquellos que hablan de verdadero periodismo y a los que Évole se ocupa de dar difusión para beneficio de su autobombo y de su ego personal. A todos ellos, sobre todo a los que lo hacen gratis y por iniciativa propia, les recomiendo leer este artículo de Víctor de la Serna. A ver si consiguen abrir un poco los ojos. Al final estas entrevistas no son más que un negocio en el que las dos partes representan un papel y ambas salen beneficiadas. El uno hace propaganda y el otro consigue audiencia.

Enlace directo al artículo de Vítor de la Serna: La entrevista de Évole a Maduro tenía trampa.