Eva Hache no rectifica y va, además, de chula y de perdonavidas
Eva Hache

Rectificar es de sabios

Dice el refrán que rectificar es de sabios. Y por ese mundo, por el de la sabiduría, no es un mundo por el que se mueva demasiado Eva Hache. Como sucede con demasiada frecuencia en estos casos, Hache, ahonda más en el evidente error que supuso el insultar a personas que se manifestaban libremente, difundiendo mensajes que le apoyaran a ella, aunque sean mensajes tan ridículos e ilógicos como el suyo.

En los últimos días ha circulado por las redes sociales que Eva Hache tenía un restaurante en en el barrio de Malasaña de Madrid con la intención de boicotearlo, pero, al parecer, ese restaurante no es de su propiedad. Y ella, erre que erre, difunde un mensaje para negar que ese restaurante sea suyo con la misma prepotencia, la misma chulería y las mismas formas de perdonavidas con las que difundió su mensaje cargado de insultos y odio hacia los manifestantes de Colón.

No tengo ningún restaurante. No molesten a las personas. Buenas noches“.


“No molesten a las personas”, dice la moza. O lo que es lo mismo, yo puedo hacer lo que me de la gana porque los manifestantes de Colón no son personas y, no solo eso, también les ordeno que no molesten a nadie cuando ha sido ella misma quien se ha puesto en el ojo del huracán con un mensaje que genera odio y que insulta cientos de miles de personas.

En este país hay cierto tipo de gente que no necesita el reconocimiento de nadie para creerse algo. Ese es el caso de Eva Hache. Pero esta chica, ¿quién se ha creído que es? ¿Quién le ha nombrado representante de nada? ¿Qué ha hecho exactamente en la vida para creerse superior a los demás, el Got Talent, El Club de la Comedia?

Se ríe de sus propias gracias. Se cree con el derecho, no solo de dar lecciones a los demás, también de insultarlos porque piensen diferente a ella. Y es que después, además, nos viene con el “no molesten a las personas”. Engreída. A ver quién es capaz de contratarla ahora para hacer nada. A ver quién es capaz de enfrentarse al fracaso que le va a suponer contratar a este personaje.