Párrafo libro Pedro Sánchez vanidoso

A este tipo no hay por dónde cogerle

Cuando Dios hizo el reparto de virtudes entre los seres humanos, Pedro Sánchez debía estar de vacaciones porque no le tocó ninguna. Mentiroso, falso, manipulador, traidor…el chico lo tiene todo. Una joyita, vaya. Pero si hay un defecto que tiene exagerado el todavía Presidente del Gobierno de España, llegando a unos niveles enfermizos, es el del ego y la vanidad.

Mira que es bueno quererse a uno mismo. Mira que hay que intentar satisfecho con uno mismo, pero Pedro Sánchez no es que se quiera, Pedro Sánchez besa el suelo que pisa y no podemos ni llegar a entender cómo es posible que esté casado y que tenga pareja, con él mismo y para él mismo habría sido suficiente porque se quiere con locura y se cree que no hay nadie más alto, más guapo y más listo que él.

Y todo eso lo ha demostrado en multitud de ocasiones. No hay más que verle andar, que parece que se va a romper con sus poses de “aquí estoy yo, el Rey del Mambo”. Pero claro, todo esto, a Pedro Sánchez le es “inverosímil”, aunque para el resto del mundo, todo esto le habría resultado “indiferente”.

Y bien, en su ya famosísimo libro “Manual de resistencia”, líder de descargas del Whats App, no podía faltar la obligada referencia a lo “guapo” que es y a lo guapo que se siente, cómo no…

Es que, aunque el aún Presidente del Gobierno diga que todo esto le resulta “inverosímil”, o más bien indiferente, parece que, una vez más, forma parte de su larga lista de trolas. Él es el primero en repetirlo cada vez que tiene ocasión porque, o no tiene abuela, o parece que ya no la tiene.