ocaso de la izquierda extrema

La izquierda tuvo su tiempo, las tres primeras partes del siglo XX, hasta la caída del muro de Berlín, desde entonces resiste su decadencia e inventa nuevas formas de extrema izquierda con toma de la calle con manifestaciones masivas y gritos ofensivos, en su ideología degenerada de género, con defensa violenta y ofensiva diciendo barbaridades de toda la vida a la mayoría de los ciudadanos que no queremos el pensamiento único.

Se les acabó sus presuntas primacías de la intelectualidad, pseudo. Voces pero fracasos.

Los últimos resquicios los vemos internacionalmente en Cuba y en la Venezuela decadente del chavismo e inMaduro que no ganan las elecciones y se imponen con la ruina, el hambre, detenciones y asesinatos, una mafia de dislocada realidad de extrema extrema izquierda.

Aquí en España, la izquierda extrema la forma el sanchizmo, antes el zapaterismo, que se haya en la inconstitucionalidad al pactar con los anticonstitucionales para gobernar con 84 diputados; y sobre todo el Podeísmo y garzonismo, antidemocráticos, que se hallan divididos y odiándose entre sí, como siempre ha sido en su historia de España. Sánchez contra los barones de su partido, Iglesias contra sus colaboradores y estos contra los que son el casaplón…

La reacción lógica de la gente normal es cansancio y la voluntad de un cambio de voto a personas normales, constitucionales, que defienden la unidad territorial de España, y la verdad de los valores dignos de las personas, sean de izquierda, centro o derecha. Así es.