Estafa tanatorio El Salvador
Estafa tanatorio El Salvador

Se te hiela la sangre

El artículo publicado por Nacho Abad en La Razón en el que se relata el trato dado a los cadáveres por la empresa funeraria de Valladolid, “El Salvador”, es uno de esos artículos que hiela la sangre de cualquiera, esté o no esté afectado por esta estafa.

En ese artículo se relata como el ex empleado de la funeraria, a partir de cuyas declaraciones e información se destapa la estafa, sacaba fotografías de los cadáveres cuyo ataúd había sido cambiado y les colocaba un cartón con el nombre del fallecido y la fecha de su incineración.Esas fotografías las fue archivando y guardando desde el año 1995 hasta el año 2015, año en el que dejó de trabajar en la empresa.

Las fuentes policiales consultadas en el artículo relatan que los cadáveres eran tratados como mercancía barata y que se les cambiaba de ataúd tratándolos como tal. De hecho detallan cómo en los casos de cadáveres más pesados les tiraban de cualquier forma al ataúd más barato y sí caían de espaldas o de lado, así los dejaban, sin el más mínimo cariño.

Ante unos hechos tan indignantes y tan vergonzosos, ante una estafa tan rastrera y tan vomitiva se impone un castigo ejemplar para los responsables. No es de recibo que un ser humano ya fallecido sea tratado sin un mínimo de respeto, exigible siempre y mucho más en negocios tan sumamente delicados como este en los que están en juego, además, los sentimientos de muchas personas.

A uno se le corta el estómago leyendo el artículo de Nacho Abad en La Razón. Los responsables de hechos como estos tienen que pagar de forma ejemplar. Hay muchas familias en Valladolid que está reviviendo el trágico fallecimiento de su ser querido por su culpa y pensando si ellos formarán parte también de las familias afectadas.