gobierno de Sánchez

En el día D y la hora H de la supervivencia de un gobierno en franca minoría, dada la falta de apoyos que tiene Sánchez para sacar adelante los PGE de 2019, puesto que le han presentado un total de seis enmiendas a la totalidad para la aprobación de los mismos, ha quedado absolutamente clara la debilidad del ejecutivo de Sánchez para pasar el trámite de la aprobación de sus políticas económicas, razón por la que no sería de extrañar que en un breve plazo, se planteara la posibilidad de convocar elecciones generales, incluso antes de la celebración de los comicios municipales, autonómicos y europeos, que tendrán lugar el próximo 26 de mayo.

Eran las doce en punto del mediodía cuando la ministra de hacienda del gobierno socialista subía a la tribuna para defender la presentación de los PGE e iniciar la tramitación de los mismos.

Aunque este pleno es uno de los más importantes de cada año político, por la coincidencia del juicio del “proces”, del que todos los españoles están pendientes, se denotaba un importante nerviosismo entre los diputados y partidarios del gobierno de Sánchez, ante la casi segura posibilidad de que la tramitación de los presupuestos generales, no se llevaría a cabo, teniendo en cuenta las posturas adoptadas por los partidos independentistas catalanes, lo que podría dar lugar a la práctica finalización de la presente legislatura, en la que a lo largo de ocho meses, el gobierno de Pedro Sánchez o bien ha gobernado por decreto ley o ha dependido de las necesidades de sus socios, para poder sacar adelante las propuestas realizadas en el Congreso de los Diputados.

En su intervención, la ministra de Hacienda María Jesús Montero, que gran parte de su disertación  la dedicó a plantear un mitin político atacando a la oposición, en vez de desarrollar los aspectos técnicos del documento presupuestario, dio la impresión de reconocer tácitamente la imposibilidad de que fuera aprobados y la difícil situación por la que atraviesa el gobierno, que bien se vería obligado a prorrogar los presupuestos aprobados en la época de Mariano Rajoy, lo que además le exigiría gobernar mediante la fórmula del decreto ley, sin tener la seguridad de que quienes les auparon a ocupar el gobierno, les apoyaran en su convalidación.

Por su parte, el líder de la oposición Pablo Casado, quien una vez más subió a la tribuna del congreso sin papeles para defender su enmienda a la totalidad, desarrolló en un brillante discurso sus críticas a los presupuestos presentados por el ejecutivo de Sánchez, señalando que estos presupuestos están hechos a la medida del  “proces” y de las exigencias de los independentistas catalanes para poder mantenerse en el poder, con la particularidad de que pretenden financiar la campaña electoral del presidente del gobierno a costa del contribuyente.

En este sentido, el líder de la oposición acusó al gobierno de elaborar unos presupuestos que crean miseria e impiden el desarrollo de la economía, como lo demuestra el hecho de que hay una subida impositiva por valor de cinco mil millones de e, además de resultar discriminatorios por la manera en la que se distribuyen las inversiones del estado en las comunidades autónomas, así como por la manera de financiación de las mismas. También se apoyó en las críticas vertidas por distintas organizaciones económicas y empresariales, para calificar las propuestas económicas del ejecutivo, como los más nefastos de la historia de la democracia.

Este pleno de presupuestos celebrado ayer en el Congreso, ha dejado patente que el gobierno que preside Pedro Sánchez, se encuentra en una situación de muerte política sin posibilidades de resucitar, a pesar de los esfuerzos que está realizando para intentar alargar una legislatura que ya no tiene sentido y cuya continuidad, solo sirve para perjudicar la prosperidad y el desarrollo de la sociedad española, en unos momentos en los que se respiran aires de posible recesión económica, derivados del Brexit así como de otros factores económicos, que pueden poner a la economía española en una difícil situación, dado el frenazo que ha dado la misma, desde que accedieran al poder. El desempleo ha subido en la última encuesta de Población Activa, la prima de riesgo ha empeorado hasta 30 puntos en los últimos tiempos, con lo que supone de cara al aumento del pago de los tipos de interés y las posibilidades de atracción de la inversión son prácticamente nulas, teniendo en cuenta las trabas impositivas que se hacen tanto a las transacciones financieras, como a la posibilidad de crear empresas, sin verse acosadas por los impuestos.

Desde esta perspectiva, solo cabe decir que la sociedad española, se merece que este gobierno de paso a unas elecciones generales que clarifiquen el mapa político español, puesto que en las actuales circunstancias y dada la dependencia existente de las fuerzas independentistas catalanas, así como del nacionalismo vasco y de Podemos, la inestabilidad política, las dificultades económicas y las tensiones autonómicas, son el caldo de cultivo perfecto para entrar en una crisis global de España, que España ni se lo ha merecido, ni la ha escogido y que una vez más puede venir provocada desde un determinado sector de la política española, que se encuentra por un lado desorientada en su capacidad de gobierno, excesivamente dependiente de las minorías nacionalistas y por ende poniendo en riesgo el bienestar de España.

¿Tendremos la suerte de que esta “semana decisiva” para Sánchez, clarifiquen para bien o para mal el próximo futuro de España? Es hora de elecciones y lo demás son excusas perjudiciales para todos, sin quererlo ni merecerlo, pero si para sufrirlo.

¿Será verdad que el líder de la oposición se está plantando el presentar una moción de censura al gobierno en el caso de que no se aprueben la tramitación de los presupuestos?  Hagan algo, señores políticos, pero sáquennos del atolladero en el que nos encontramos los españoles.