De norte a sur y de este a oeste

Mis continuos viajes y mis deberes familiares me han hecho dejar mis cotidianos trabajos en el quehacer de plasmar mis escritos en este diario. Esto me ha hecho olvidar por unas fechas, lo que ahora he visto señalado en los periódicos de aquellos días, los cuales me han hecho arrinconar las agresiones que día a día vemos ocurridas en España y continuadas ahora en Galicia, en donde unas jóvenes fueron agredidas, brutalmente, una de ellas en la cara y en un ojo, donde moralmente y físicamente estoy seguro que estas desmedidas y brutales agresiones, estas chicas lo estarán pasando muy mal. De norte a sur y de este a oeste, llevamos tiempo y a estas alturas y el tiempo que nos espera irá en aumento estas violaciones, ataques, agresiones y todo tipo de provocaciones que a la gente joven no las dejan salir de casa. Una de estas chicas dijo: “él está tranquilo— refiriéndose al agresor—en casa y nosotras atemorizadas” este agresor le contestó:” a mí no me va a pasar nada por golpearos, y si nos localiza a través de las redes sociales no sabemos qué puede hacernos”, díganme si esto fue por hacer daño, que pasaría si hubiese sido mucho más grave. Pues lo mismo, nada.

Por muchas denuncias que recibieron los juzgados y la guardia civil aquí en esta ESPAÑA DEMOCRÁTICA no pasa nada. El juzgado recibe las denuncias, y desde allí van a parar a las estanterías donde duermen sus silencios, insaecula saeculorum. ¿Para esto se pidió la democracia? Creo que no, así entraría todo en esta palabra maldita, o el que la anunció como palabra sana para el convivir entre los españoles de una manera más justa y nivelada para todos los españoles, ¿o no es así? Los españoles no estamos acostumbrados, y lo digo por experiencia al menos con esta democracia, ya que las leyes, o están en concordancia con ella, no hay nada más que verlo, o no me digan que es democracia que un tal Pedro Sánchez ocupe el sillón de la Moncloa, donde fue erigido Jefe del Gobierno por una entrada “tramposa” para salir okupando la Moncloa.

Aquí en España hay agresiones y las denuncias pasan de lado por las comisarías, juzgados e incluso por las leyes, donde los matones se las saben todas, uno de estos delincuentes en el fragor de la pelea dijo.  “Si a los de ‘La Manada’ no les pasó nada, a mí por pegaros unas hostias a vosotras menos” en las redes hubo estos días un sinfín de respuestas para estos malhechores, una de ellas decía: El problema, para mí, es la educación, una educación sin valores y sin respeto por nada ni por nadie… y mientras se siga sin educar y consintiendo todo a nuestros hijos, éstos pensarán que pueden hacer lo que les dé la gana. A estas manifestaciones les añadiría lo siguiente: hay que quitarle las vendas de los ojos a la señora ley e incluso hacer una nueva para los tiempos en que vivimos, donde por dar unos bofetadas no pasará nada, pongamos por ejemplo, les puede pasar a estos sinvergüenzas lo que le pasó a una listilla que se pasó el paso de cebra cerrado para ella, y el guardia de turno la paró diciéndole: señora le voy a poner una multa de 10 euros por pasar el paso de cebra cerrado, pues póngame 20 euros que voy a volver pasar a la vuelta, le dijo la señora.

Chistes aparte, así está España, dolida y acobardada de norte a sur y de este a oeste. De Galicia a la Línea y desde Salamanca a Albacete.  Las leyes son semejantes a las telas de araña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte y poderoso. (Solón de Atenas  Legislador griego).