Cuidado al citar a recibir

Compartimos una anécdota taurina sobre lo mucho que hablan los toreros en la plaza y lo que se dicen; en este caso tras advertir al compañero que tuviera cuidado al citar a recibir. Y es que durante el festejo se habla mucho, aunque la mayoría de las veces pase desapercibido. Dice así la anécdota que hemos titulado cuidado al citar a recibir:

<<Refiere don Luis Carmena y Millán, en su libro «Lances de capa», que en cierta ocasión le contaba el que fué matador de toros Antonio Gil y Barbero, apodado «Don Gil» (1827-1902), que alternando una tarde en Cádiz con Manuel Domínguez, observó que éste iba a citar a recibir a un toro que estaba algo humilladlo, y le dijo previniéndole:

— No le cite ahí, señor Manuel, que se lo come a usted.

Y Domínguez le replicó:

– «Don Gil», cuando le toque a usted matar sus toros, haga lo que le parezca, pero a mí déjeme usted en paz.

Metió el pie y avisó con la muleta, pero no había acabado de hacerlo cuando fué arrollado por el bicho, que le enganchó por la parte anterior del muslo>>.