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Ada Colau

¿Qué se ha creído Ada Colau?

El enfermizo afán de protagonismo de Ada Colau ha generado una nueva estupidez de la todavía alcaldesa de Barcelona. La alcaldesa de Barcelona, que lo único que ha conseguido a lo largo de todo su mandato es convertir esa ciudad en un auténtico paraíso para manteros y okupas, parece que no puede aguantar que no se hable de ella y ha decidido tomar una iniciativa propia de una miserable, algo que ella se ha ocupado de demostrar en infinidad de ocasiones.

Y esta vez lo ha hecho enviando una carta a los responsables de las instituciones europeas -Junker, Tajini y Tusk- en la que les muestra su “preocupación” por el juicio del 1-O, que para ella “Representa el fracaso de la política, entendida como un espacio de diálogo y de negociación, y la delegación de la solución de un problema eminentemente político a instancias judiciales”.

En esa carta añade, además, que la extrema derecha utiliza el juicio “como altavoz para difundir su ideario de odio y obtener réditos electorales”, no como ella que es lo que intenta hacer con esta carta. Y la inútil que gobierna en Barcelona continúa diciendo que la prisión provisional para los golpistas supone “una vulneración de los derechos de las personas encausadas a preparar una defensa efectiva, y que los delitos que se imputan son desproporcionados”.

Es decir, Colau pretende no solo ser juez, también pretende que desde las instituciones europeas se presione a los jueces españoles para que estos dicten una sentencia con la que Colau esté de acuerdo. Lo único desproporcionado en todo este asunto es la inmensa caradura de Colau que quiere ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro.

Una infumable alcaldesa a la que esperemos que los barceloneses peguen una patada en el culo en las próximas elecciones.