feminismo

Es mi héroe

Ya hemos publicado algún artículo sobre este locutor de radio argentino, de quien no conozco el nombre, y de como reparte mandobles dialécticos a todos aquellos defensores a ultranza de la dictadura de género o del LGTBI cuando repiten como papagayos discursos de otros.

En este caso, la “víctima” es una feminazi que le llama de todo y acaba sucunbiendo y colgando el teléfono ante el aluvión de razonamientos y de respuestas lógicas que le da el locutor. En primer lugar, la feminazi le llama “transfóbico de mierda”, para poco más tarde acabar diciendo que no le ha insultado. Le intenta dar lecciones sobre la ley de género en Argentina, pero cuando este le dice que si está a favor del aborto ella contesta que sí.

En realidad, tal y como evidencia esta feminazi, ellos solo quieren cumplir las leyes que les gustan puesto que, a pesar de que el aborto sea ilegal en Argentina, ella considera que no debe cumplir esa ley por retrógada y por considerar a la mujer como simple “incubadora”. Habla, por otro lado, de la necesidad de que se reconozca a las personas por lo que quieren ser y no por lo que son. Es decir, si un hombre se ve como mujer todos debemos verlo como tal, pero, ¿y si se viera como perro?

Leyes absurdas que normalizan una enfermedad como el trastorno de personalidad y que es tan vieja como la propia humanidad. Vean de qué manera la tal Marla se lleva un aluvión de zascas.