Asociaciones feministas rebaño lanar pacto PP y Vox
Feminazis

Lo del feminazismo está llegando a puntos ridículos

Lo reconozco, lo de las feminazis ya ha llegado a un punto en el que que me hacen reír. En un programa de radio argentino, el locutor, enemigo público número uno del feminazismo, recibía la llamada de una integrante de esa fauna tan descerebrada.

Ante la cantidad de sandeces que la feminazi soltaba por su boca, y además ninguna original todo copiado de lo que había escuchado a otros, el locutor de la radio comenzó a soltarle zascas. Uno tras otro hasta que la feminazi acabó de los nervios por su absoluta y total falta de argumentos.

Fue en ese mismo momento cuando ella comenzó con sus insultos llamando al locutor de todo. Pero su histerismo llegó hasta tal punto que acabó llamando al locutor “hijo de puta” y deseando que “mataran a su madre”.

Este es el verdadero talante y la verdadera función de las feminazis, las comeduras de coco de algunas, y algunos, con poco cerebros. Unineuronales con pocas luces e incapaces de construir un discurso por sí mismos y que necesitan usar las palabras de otros para conseguir decir algo coherente. Gente cuyo límite intelectual termina en el momento en el que ya son incapaces de repetir como papagayos lo que escuchan de los demás.

Y cuando llega ese momento, se les acaba la paciencia, acaban perdiendo los nervios y suceden cosas como estas.