los autónomos

Hoy leo en el periódico “el primer trabajador del año muerto en el tajo, no cuenta porque es autónomo”, perfecta definición de la autentica situación del trabajador autónomo en la sociedad española. El maltrato no es solo de los legisladores, hasta ahora todos  y no solo en lo laboral. Es el trato habitual que este trabajador recibe y admite y que esta  sociedad  le impone.  Lo peor no es que este colectivo carezca de derechos por ser un “ciudadano de segunda”; después de crear y financiar su puesto de trabajo- del que ya el administrador publico pega un buen bocado antes de su inicio- carece del derecho a tener una jornada laboral como cualquier otro trabajador de cuarenta horas y aún menos el derecho a recibir el S.M.I. (sueldo mínimo interprofesional) de vacaciones ni hablamos. Ríanse cuando los agentes sociales hablan del precio por hora trabajada que algunos colectivos pagan a sus trabajadores. Recuerdo a una señora de PODEMOS, una que ahora está castigada detrás de una columna en el Congreso de los Diputados, en una tertulia televisiva, definir a los autónomos como “un auto-explotador”.

Todo esto viene a raíz de la visita que hice al  banco en el que tengo mi cuenta corriente para que me devolvieran, por enésima vez, un recibo de una compañía telefónica de la que me di de baja en Mayo del pasado año. Desde entonces, me veo obligado a visitar el banco mensualmente, cosa que no hacía antes. Por más que hago y digo, el cargo de esa compañía sigue llegando regularmente mes a mes. Mientras esperaba una  larga cola, me ha sorprendido… relativamente, que toda la oficina estaba decorada con cartelería; animando en unos casos y agradeciendo en otros la necesaria labor de los Autónomos para que la sociedad, si, si, la sociedad siga funcionando. Además de varios modelos de trípticos en el mismo sentido repartidos por todas las mesas de la oficina con frases como “Gracias Autónomos por hacer que todo funcione” o “gracias valientes por atendernos siempre” En definitiva, el colectivo de los autónomos  monopolizaba el despliegue publicitario. No había mención alguna a ningún otro colectivo “da que pensar que la Banca, le tenga este aprecio a un colectivo tan maltratado por el resto de la sociedad”…

Por último, cuando empezó el debate para dar una vuelta más de tuerca desde el actual gobierno,  para exprimir aún más a los que generan la riqueza de la que se beneficia toda la sociedad, ya saben, el nuevo salario mínimo interprofesional ya aprobado, la futura subida de precios de “productos de obligado consumo” para que este colectivo pueda ejercer su actividad, ya aprobado, además de la subida de las cuotas a la Seguridad Social, ya aprobadas, escuché a D. Lorenzo Amor, presidente de ATA (Asociación de trabajadores Autónomos) y que ahora, parece que esta por la defensa de los mismos, tiene rachas, decía  en un medio de comunicación “Los autónomos no somos cajeros automáticos de la administración pública”…

Contrastando estos hechos puntuales, insignificante en el devenir de los días; Queda claro que es imposible armonizar el pensamiento de un emprendedor con el de otra persona que siempre ha vivido de lo que otros han emprendido y viceversa. La falta del sentido de la justicia y el egocentrismo, una vez más, determinan esta situación social. Seguimos hacia la próxima vuelta de tuerca. Continuará…