Se acabó

Por fin, unos 40 años de poder socialistas en Andalucía, los mismos que el General Franco, dictador, en España, han caído democráticamente el dictado socialista.

En éste tiempo se ha creado una nueva casta y es la de señoritos socialistas, para fortuna para ellos y desgracia de los andaluces.

Un señorito es una persona acomodada y ociosa, y señorito andaluz “poseen muchas y grandes mansiones, no montan a caballo, como no sea que tengan cuadra propia, sino que conducen vehículos, algunos blindados, de alta gama. Sus propiedades no se remontan a los tiempos de la Reconquista, sino que a lo sumo tienen una antigüedad de, poco más o menos, treinta años. Tampoco, como los antiguos, “dan un palo al agua”, pero eso sí, asisten a muchas reuniones, comisiones, sesiones de trabajo, porque están remuneradas con sustanciosas dietas, aunque en algunas de ellas se les vea dormitar, leer el periódico o perder el tiempo con los videojuegos de última generación.

¿Quiénes son estos señoritos de nueva generación? Son una casta de trepas que carecen de toda clase de escrúpulos y que su único fin es prosperar, aunque para ello tengan que traicionar, engañar, malversar, robar y disponer a su antojo de unos bienes que son del pueblo” (MVR). Claramente lo dice claro a quien se refiere a los socialistas.