RTVA

Para aquellos ciudadanos (todos sabemos que el término ciudadanos comprende a mujeres y hombres) sean de donde sean, que no sepan lo que significan las siglas con que comienzo el título, les diré que responden a Radio Televisión de Andalucía (RTVA), dependiente de una de las muchas agencias que creó la Comunidad Autónoma a lo largo de treinta y muchos años; concretamente ésta se llama “Agencia Pública Empresarial de la Radio Televisión de Andalucía” y el nombre popular: Canal Sur.

Tiene cerca de mil seiscientos trabajadores (la segunda de España) cuyo coste de personal roza los noventa millones de euros anuales o lo que es lo mismo el 60% del coste total de la Agencia. Lo de ignominia -que completa el título- viene derivado de la última actuación de Canal Sur que colma el vaso de lo que -yo al menos- considero tolerable en una televisión pública, pagada con nuestros impuestos, que suele dar u ocultar las noticias, dependiendo de lo que convenga a los gerifaltes que llevan manejándola desde su creación en 1989.

Me refiero a lo de esta Nochevieja. Que en lugar de darnos las campanadas desde aquí (quienes repiten hasta el infinito eso de “yo soy del Sur”), decidieron dárnoslas desde el norte; pero no desde el norte de España, que tampoco sería de recibo. ¡¡¡Nos las dieron desde el norte de EEUU!!! Sí queridos andaluces. Nos la dieron desde Nueva York ¡toma castaña! como diría un castizo.

A tal efecto, un equipo de profesionales de Canal Sur Radio se fue a Nueva York.  Y ¿por qué? Pues vete a saber. Ellos, seguramente, tendrán una respuesta. Las tienen para todo, incluso para mentir sobre el coste. Pero a mí no me convencen. Y yo, queridos amigos, ¡¡si soy del Sur!!