Risto Mejide Margarita Robles
Risto Mejide y Margarita Robles

La “asimétrica de papos”

Una de las mejores frases que se han utilizado para calificar a la ministra Margarita Robles ha sido obra del genial Alfonso Ussía. Ussía, dijo de Robles que era “asimétrica de papos” y cada vez que veo a la ministra me viene esa frase a la cabeza y no puedo evitar utilizarla.

Bien, pues en el día de ayer, cambiando de canal a canal, me encontré con un fragmento de la entrevista que Risto Mejide estaba haciendo a la “asimétrica de papos”. En esa entrevista, Mejide, que va de chungo y no es más que un vocero de lo políticamente correcto, le preguntó a Robles la típica pregunta chorras que suelen hacer los buenistas y los bienquedas a un responsable de defensa: “¿Se comprometería usted a reducir los presupuestos de Defensa en favor de Sanidad y Educación?”

Claro, decir que hay que aumentar los presupuestos de Defensa es ir de amante de la guerra por la vida y queda mal entre los tontolabas. Pero cuando hay una desgracia natural y tiene que acudir la UME a rescatar personas en cualquier lugar de España, a todos nos gusta que lo hagan. O cuando hay una coalición militar para salvar a cualquier pueblo, incluido el nuestro, de cualquier ataque injustificado o de cualquier dictador chiflado, todos pedimos que se haga. Pues bien, habría que decirle a Mejide que todo eso se hace con “presupuesto en Defensa”. Sin “presupuesto en Defensa” poco se puede hacer.

Pero como la “asimétrica de papos”, otra cosa no, pero bienqueda es un rato, aprovechó para hacer propaganda electoral e intentó atizar a la oposición. Y digo “intentó” porque esta mujer es un tanto floja y, a medida que va hablando, se desinfla poco a poco como un globo. Ante esa pregunta, Robles aprovechó para decir que los presupuestos que pretendía aprobar el gobierno del presidente okupa eran los más sociales de la historia. Será si exceptuamos las ingentes subidas de impuestos que proponen, claro. Esas de sociales tienen bastante poco.

En fin, que más que una entrevista parecía una conversación de besugos. Conversación que, estamos seguros, habrá agradado a muchos, y a muchas, que se acordarían de ella si algún día necesitaran de la ayuda del ejército y recibieran como respuesta: “Uy, no podemos hacer nada porque no tenemos presupuesto para ello. ¿A que es chachi?”