juicio de los ERE

Según las noticias que me llegan, el esperado juicio de los ERE está a punto de iniciarse. A tal efecto me gustaría recordar varias cosas. Como por ejemplo lo que decía Chaves cuando se empezaba a hablar de este asunto. Lo recuerdo para quienes lo ignoren o para los que lo hayan olvidado: “son habladurías” y en todo caso de “cuatro golfos”.

Supongo que recordarán también las sucesivas e incompresibles disculpas, evasivas, justificaciones, coartadas y descargos que empleaba él y su compinche José Antonio Griñán para defender lo indefendible cuando había una realidad imposible de ser ignorada por ellos. Y también la defensa a ultranza de todos los cargos importantes del PSOE a nivel autonómico y nacional.

Con el tiempo, dio la casualidad de que los primeros imputados fueron Chaves, Griñán, Zarrias y Viera (¿eran aquellos cuatro golfos?) a los que continuaron uniéndose una legión de imputados más. Todos repetían lo mismo, como un disco rayado; que ellos no eran. Que no sabían nada de los cargos que aquella bendita juez, Mercedes Alaya, les imputaba. A pesar de ello, Susana, (ya depurada por las urnas y por su partido) -siempre en defensa de sus “padrinos” procuró “quitar hierro” al asunto con todas sus fuerzas. Y “casualmente” también se quitaron de en medio a la juez Alaya y se sustituyó por su compañera Núñez, para dar “crema” al asunto. Pero el tiempo es inexorable y todo llega. Incluso el día en el que la fiscalía haya dicho basta a esta última magistrada y le retire sus archivos.

Me apetece recordar también que el total, en pesetas, imputado por el Tribunal a estos “muchos golfos”, asciende a la suma de ciento cuarenta y dos mil doscientos sesenta millones. Récord absoluto de la corrupción en España. ¡¡Alea jacta est!!

1 Comentario

  1. Que yo sepa, el juicio ya ha terminado.

    Supongo se referirá al autor a que estamos pendientes de que recaiga la sentencia correspondiente, en primera instancia, pues obviamente recurrirán ante el Tribunal Supremo.

    En definitiva, que al paso que vamos, los presuntos culpables morirán en su casa o en el hospital, y de muerte natural, SIN HABER PISADO NUNCA LA CÁRCEL, NI SIQUIERA HABER SIDO DETENIDOS POLICIALMENTE.

    ¡Como el matrimonio PUJOL, sin ir más lejos!

    “Justicia”…, A LA ESPAÑOLA.

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