plaza de toros de Toledo

Tras concluir las fiestas de la Virgen del Sagrario de agosto de 1865, en la que se había realizado una interesante feria ganadera en la Vega Baja y una exposición de muestras en el patio del Hospital de Tavera, diversas personas implicadas en la vida municipal, industrial y comercial de Toledo se animaron a promover una sociedad privada para levantar un coso taurino como un aliciente más para futuras fiestas y ferias. El primer paso se dio el 31 de aquel mismo mes, en una convocatoria abierta a todos los “vecinos y residentes” de la ciudad.

De inmediato se creó una comisión constituyente formada por veintitrés miembros, entre los que figuraba el alcalde Gaspar Díaz de Labandero, el cual salió elegido presidente por aclamación a la vista de sus múltiples y positivas intervenciones en Toledo. De inmediato se supo de la existencia de trescientos suscriptores interesados en adquirir alguna de las ochocientas ochenta y cuatro acciones con que podía partir la naciente sociedad, fijándose un valor nominal de 500 reales por cada acción.

En septiembre de 1865 se aprobaron las bases de la Sociedad Labandero, Bringas, Villasante y Compañía, con diez vocales más para formar la Junta Constructora de la Plaza con un capital inicial de 539.000 reales para afrontar un presupuesto estimado inicialmente en 600.000 reales. También se aprobó que, tras la conclusión de las obras, se crease una Junta de Explotación para gestionar la posterior administración de la plaza. Con el tiempo ésta se reconoció como sociedad Propietaria de la Plaza de Toros de Toledo, que tras diversos cambios estatutarios y del accionariado ha llegado hasta la actualidad en forma de de una Junta de Propietarios.

La plaza de toros presenta un estilo árabe con muros de mampostería y ocho tendidos de piedra berroqueña. En su interior podemos encontrar las instalaciones básicas, como corrales, capilla, enfermería, chiqueros, patios de caballos y meseta de toriles. Su aforo es de 8530 espectadores, por lo que se cataloga en España entre las plazas de segunda categoría. Fue estrenada el 18 de agosto de 1866, con toros de Vicente Martínez y Félix Gómez para Cayetano Sanz y El Tato, estoqueando el último Frascuelo, que curiosamente se encontraba como espectador.