Gabriel Rufián bocachancla evidencia a Pedro Sánchez y a Podemos
Gabriel Rufián

Muy fuerte lo dicho por Rufián

Publican hoy nuestros queridos “amigos” -entiéndase la ironía- de eldiario.es, una entrevista por el separatista mantenido por todos los españoles, Gabriel Rufián. En esa entrevista, Rufián deja claros dos puntos que todos vemos y que solo nos hacía falta que alguno de los implicados reconociese.

El primero es que tienen una discusión dentro de su propio partido sobre si apoyar los presupuestos de Pedro Sánchez o no hacerlo, no porque sean buenos o malos, sino por el interés especial y lo beneficioso que es para el separatismo tener a un presidente del gobierno sin apoyos, como es Pedro sánchez, comiendo de la palma de la mano del golpismo catalán.

El segundo, y mucho más grave si cabe, es la confesión que hace sobre la oferta que Podemos habría hecho al separatismo para obtener el apoyo a esos presupuestos. La frase que se cita literalmente en la entrevista es la siguiente: “Podemos nos ofreció la cabeza de Borrell a cambio de nuestro apoyo a los presupuestos“.

Curioso esto último, ¿no? La fuera que tiene Podemos en este gobierno es tal que se ven capacitados para poner al golpismo la cabeza de un ministro en cabeza de plata. Es decir, la ambición de Pedro Sánchez por mantenerse en la poltrona es tan grande que los podemitas se ven capacitados para hacer y deshacer dentro del gobierno lo que ellos quieran.

¿Alguien da más? Esto es lo que significa realmente tener a un incapaz, a un débil y a un vanidoso como Pedro Sánchez en la presidencia del gobierno. Él lo único que desea es estar, sin más. Le da igual ocho que ochenta. Le da igual estar completamente a merced del comunismo y del separatismo catalán. Él quiere ser presidente del gobierno y sería capaz de vender hasta a su madre con tal de mantenerse en el puesto.

¿Qué tendrá el Falcon que tanto le tira? Porque está claro que lo único que busca este okupa, este incapaz, son los privilegios que le ofrece el hecho de ser presidente. Lo demás le da igual. Aunque dirija un gobierno solo en la teoría, Rufián ya nos ha dejado claro que en la práctica lo dirigen todos menos el propio presidente. ¡Vaya panda!