Manifestantes contra uruguayo paliza bebé 2 meses
Hospital del Valle de Hebrón (Wikipedia)

Si no hay subvenciones no hay alarma social

Después de las manifestaciones en contra de la puesta en libertad de los miembros de La Manada, las “solidarias” asociaciones y manifestantes de las mismas se han puesto el listón demasiado alto.

Y se lo han puesto tan alto que ahora nos preguntamos por los motivos por los que no hacen lo mismo en otros casos de maltrato, de violación o cuando las víctimas y los culpables son otros. En los últimos días, un hombre de nacionalidad uruguaya propinó una tremenda paliza a su hijo, un bebé de dos meses, en la localidad de Arenys de Mar (Barcelona).

Tras ser activado el protocolo de malos tratos por la denuncia presentada desde el Hospital Valle de Ebrón, donde el niño está ingresado y evoluciona favorablemente, el sinvergüenza fue encarcelado y posteriormente puesto en libertad provisional con medidas cautelares. El padre, por llamarlo de alguna forma, deberá comparecer semanalmente en el juzgado, le ha sido retirado el pasaporte y no podrá acercarse a menos de 500 metros de su hijo.

¿Y esta puesta en libertad no provoca ningún tipo de alarma social? Pues no porque luchar contra el maltrato de los niños no cotiza en ninguna subvención pública y no ha dinerito de por medio para ninguna asociación. La pela es la pela y si no hay pasta no les merece la pena organizar ningún tipo de manifestación ni de movilización.

Además, el maltratador es uruguayo y es posible que la gente se pueda confundir y se tache a los manifestantes de racistas o algo así. El pobre niño, que recibió tantos golpes que le han provocado incluso fracturas, no se va a quejar de nada ni va a salir por televisión pidiendo ayuda a nadie. Así funciona todo esto, ni solidaridad, ni nada que se le parezca, dinero, eso es lo que todo lo mueve, incluso la solidaridad y el corazón de los cuentistas.