Disección de un artículo contra VOX

En un artículo anterior dividía a los partidos políticos en materialistas de raíz marxista, en materialistas relativistas-laicistas y en creyentes en un mundo sobrenatural. Cabe la misma división para sus correas de transmisión mediáticas y para los independientes, que también llevan a sus espaldas las mismas mochilas. Y aquellos que parecen regidos por la burguesía, por el negocio, por el sindicato, etc. también llevan su mochila.  La aparición del partido VOX y su éxito en los comicios andaluces ha puesto de manifiesto el quién es quién, también en el ambiente mediático. De ahí la reacción encarnizada y unánime contra el nuevo partido. Saben perfectamente que no sólo es “otro partido”. Saben que no es un partido materialista. Por eso emplean un lenguaje guerracivilista, nada democrático, muy semejante al del 36, porque la lucha es la misma: materialismo y religión.

Comento aquí un artículo bastante estándar, de un periódico nacional, entre los aparecidos desde el 2 de Diciembre. En negritas su frases más significativas y después mis comentarios.

“El reto de Vox atacando las políticas de igualdad e independencia femenina era de esperar.”

¿Por qué era de esperar? Al lector acrítico, esta afirmación tan redonda lo acorrala. Si este columnista lo dice, y el redactor jefe se lo permite, será que en cuanto VOX anunció su presencia en los comicios andaluces se leyó sus 100 puntos programáticos y claro…se lo esperaba. Pero ¿realmente anunciaba ese ataque? No, porque no atacaba  las políticas de igualdad e independencia femenina. Pero lo grande es que, en sus manifestaciones durante la campaña, tampoco las atacó, sino que explicó con más claridad lo que anunció por escrito, lo que se debía mantener y lo que se debía evitar de eas políticas. El astuto columnista no explica por qué era de esperar, pero el lector acrítico se ha tragado la píldora. Uno a cero.

Pero la gran sorpresa es que el Partido Popular lo haya comprado, rompiendo uno de los grandes consensos democráticos.”

¿Desde cuándo es antidemocrático que un partido proponga a los electores romper los consensos democráticos de otros partidos? ¿Es que esos consensos son leyes de la Constitución? ¿Es que todos los partidos que concurren a unas elecciones tienen obligación de opinar lo que opinan los demás? Dónde está el debate electoral. Seamos serios, por favor.

“Y la única explicación de semejante provocación es electoralista.”

Se llama ‘electoralista’ a la afirmación o promesa que hace un partido al electorado para conseguir sus votos, pero después no cumple lo dicho. Si ese ‘después’ todavía no ha llegado, ¿cómo puede el periodista sistémico sostener semejante explicación?

“Como buscan rentabilizar el resentimiento masculino por su mengua de supremacía,”

¿Presenta nuestro agudo columnista alguna encuesta, aunque sea cocinada por algún socialisto, que dé pábulo al citado resentimiento? Sé que carece de valor estadístico, pero entre mis numerosos amigos no he notado en ellos ningún resentimiento, ni ninguna mengua de su supremacía masculina. En definitiva, frases huecas, pedradas ideológicas.

“Ahora la derecha desprecia el moderantismo conservador”

Por una parte, en los citados 100 puntos programáticos VOX muestra una actitud moderada y razonable, así como en sus mítines, y por otra no ha despreciado a nadie, pero ha combatido con argumentos y con respeto los puntos en desacuerdo con los demás partidos en liza. VOX si ha sido fuertemente despreciado e insultado.

“y hace política al ataque rompiendo los viejos consensos morales, desatando guerras culturales y abriendo conflictos contra enemigos a los que condenar.”

¿A qué ‘consensos morales’ se refiere? Pero no cita ninguno. Astuto él. Cada partido lleva consigo una cultura. ¿Cabe una campaña electoral sin que la cultura de cada partido quede de manifiesto? Insisto: unos llevan su cultura materialista o relativista-laicista y otros una cultura cristiana. Si a la campaña de VOX se le llama ‘guerra cultural’, también se la llamará a la de cada uno de los restantes partidos. ¿O no, señor columnista? Y por último, los únicos que han abierto conflictos han sido los partidos izquierdistas y relativistas contra VOX, considerándolo no como adversario en campaña democrática sino como enemigo, al que condenar dictatorialmente y proponiendo contra él un ‘cordón sanitario’.

“Por eso ahora, ante el éxito de la provocación electoral emprendida por la derecha neocon, la única respuesta de la izquierda en declive es tratar de rearmar un frente antifascista,”

Si la provocación es una ofensa o alguna otra cosa ilegal, a los Tribunales. Si no, el provocante es Vd., periodista sistémico. Y si su conclusión y propuesta es ‘rearmar un frente antifascista’, Vd. de demócrata tiene bien poco y muy mucho de dictador frustrado y resentido.

“Y es que en semejante contienda la embriagada derecha juega al ataque”

En plena campaña electoral ¿hay algún partido que no juegue al ataque? Sé que muchos lectores son acríticos e incluso que bastantes pertenecen a la llamada plebe cretinizada, ¿pero incluso a estos mismos pretende engañar?

“De ahí su ruido y su furia, su fanfarronería arrogante y su escalada de infundios e injurias.”

Lo siento mucho, Sr. periodista. Usted escribe más bien un libelo. ¿Cómo objetiviza el ruido o la furia? ¿Ha roto escaparates o incendiado contenedores? ¿Cómo objetiviza la fanfarronería? ¿O sólo usa palabras que suenen peyorativas? Y que diga lo de los infundios e injurias, es ya un despropósito. Cuando si algún partido ha sido objeto de infundios e injurias, ha sido VOX. No solo de los partidos marxistas, sino también de los relativistas-laicistas, hasta extremos impropios de una campaña democrática.

“Y con el vanidoso pavoneo de los gallitos de Vox y compañía pasará igual.”

Así termina el libelo, con ofensas mondas y lirondas, de alguien que se considera periodista. Si lo es, se trata de un periodista sistémico para gente acrítica y cretinizada.