Descalificando que es gerundio

El paisaje que podemos observar en nuestra querida España, referente a la concordia, buena educación y buenas formas, que deberían existir entre las personas, deja mucho que desear en la actualidad. Y que no me vengan con monsergas de que todo el mundo no tiene que coincidir en sus opiniones o gustos con los demás, porque hasta en las discrepancias hay que mantener el buen tono y respeto debidos.

Bien es cierto que este paisaje no es del todo nuevo, pero ocurre que el deterioro es cada vez más perceptible y, lo que es peor, más cutre y desagradable. Si esta panorámica general la aplicamos a algunos políticos, el problema alcanza tintes preocupantes. Tan solo hay que fijarse en los apelativos que Podemos, el PSOE y los partidos proetarras, independentistas y demás tropa, está dedicando al acuerdo de gobierno conseguido en Andalucía. Que si pacto de la vergüenza (Susana Díaz), que si “pactan extrema derecha y derecha extrema” (Torrent), etc. etc.

Hay que ver la cara que tiene Susana, chuleando con lo que ha tapado a sus padrinos Chaves, Griñán y demás corruptos de la Junta, con cifras de vértigo en apropiaciones y despilfarros sin fin. Y los Torrent, Puigdemont, Torra y demás rufianes, un atajo de golpistas y rebeldes que espero terminen pagando sus tropelías. Toda esa gentuza -con el habitante de La Moncloa a la cabeza- no pueden descalificar a nadie por nada, porque ellos son los responsables de lo ya está sucediendo en España.

Y es hora de que la tímida derecha, descalifique también -de una vez por todas- a esa extrema izquierda rancia y a todos sus compañeros de viaje que mal gobiernan en la actualidad, diciéndoles que el acuerdo entre todos ellos sí merece algún apelativo como, por ejemplo, “pacto de traidores”, “pacto de golpistas”, pactos de rebeldes”, “pactos de la ruina” “pactos de la corrupción” “pactos de antipatriotas”…

Y espero, por el bien de España, que la derecha sea capaz de replicar a tantos embustes e insultos inmerecidos, aplicando el refrán que dice: “más vale una vez colorado, que ciento amarillo”. Y que expliquen con claridad, lo que ha representado (y representa) el marxismo y el independentismo en todo el mundo.