miserable y paranoico de Puigdemont

Alfonso Ussía da un repaso al miserable y paranoico de Puigdemont en su columna de opinión del diario La Razón. Todo a cuenta de lo que se ha conocido sobre la seguridad que el expresidente de la Generalidad ha impuesto en su mansión de Waterloo.

Según se ha publicado en diversos medios, Carles Puigdemont ha extremado las mediadas de seguridad, sale a la calle con chaleco antibalas, ha instalado avanzados medios de seguridad en la vivienda y obliga a los mozos de escuadra que le escoltan a probar su comida.

Lo que ha llevado a Alfonso Ussía a dedicarle su artículo en La Razón, al que podéis acceder en este enlace. Dice Ussía que “Me he divertido mucho leyendo a Salvador Sostres en ABC. Muchos amigos catalanes me tenían informado del desajuste temperamental del forajido en lujosa fuga, pero el detalle del chaleco antibalas endulzado por el probador de alimentos para evitar su envenenamiento, me ha ayudado a soltar la primera carcajada del año 2019”, y añade, “Que estaba algo zumbado era obvio. Sus propios y más allegados colaboradores han bautizado la casa de Waterloo como «Maniac Mansion»”.

Finaliza Ussía este artículo sobre el miserable y paranoico Puigdemont diciendo que “El grosor corporal de Puigdemont no es consecuencia del exceso de grasa, sino de un chaleco antibalas que se acopla al torso cuando abandona «Maniac Mansion» para protagonizar cualquier tontería. Le falta el casco. Un francotirador no dispara jamás contra el cuerpo. Apunta a la cabeza, y no falla. Y el chaleco antibalas no protege del todo a su portador. Más abajo del ombligo, no hay tu tía”. Por último le deja un consejo: “Adelgace y abandone tranquilo Puigdemont su hogar zumbado, que nadie invertirá ni medio perdigón en causarle daño. Y acepte los pasteles de los tontos sin previa degustación del Mozo de Escuadra de servicio. Porque ese gesto no es sólo propio de un cagueta con el cerebro chamuscado. Es de un miserable”.