Fundador de la ONG Open Arms
Cuenta de Twitter de Oscar Camps

Menudo personaje

Se llama Oscar Camps y es el fundador de la ONG Open Arms, que más que una ONG parece una agencia de viajes. Pero Camps, a pesar de ser un visionario en el saqueo del dinero público en forma de subvenciones fundando una ONG, parece que es un torpe en el manejo de Twitter. ¿Y por qué decimos esto? Bien, el pasado día 9 de enero, la cuenta de Twitter del Ministerio del Interior publicaba un tuit en el que informaba de la desarticulación de una red que se dedicaba a traer inmigrantes a las costas españolas. ¡Anda, traían inmigrantes! ¿Como Open Arms?

En ese tuit, se explicaba que a los inmigrantes se les cobraba 2.000 euros por persona y que, desde agosto, habían conseguido introducir en España a unos 500 inmigrantes. No está mal el “negocio”, ¿verdad? Un millón de euros en cuatro meses no es precisamente una rentabilidad baja.


A Oscar Camps, santo varón, parece no haberle sentado demasiado bien esas detenciones y ha escrito un sorprendente tuit en su cuenta de Twitter criticando esas detenciones y quedando más que en evidencia. Después se justificaba diciendo que lo que no le parecía bien era el momento elegido para hacer pública esa noticia, pero lo que ha hecho en realidad es quedar más que retratado.


Y este tuit, además de indigno e indignante, resulta sorprendente. Porque parece mentira que un “visionario” para hacer negocio a cuenta del sufrimiento ajeno sea tan sumamente torpe y se retrate él solito de esta forma. Y tirando un poco de hemeroteca resulta que descubrimos que Camps no solo se dedica al negocio del crucero con inmigrantes, también se dedica a la explotación de trabajadores por cuenta del dinero público. Vean la denuncia que contra él publicaba el sindicato CNT en agosto.

Por tanto, y tras leer lo que él mismo publica, parece que a Camps lo que le sienta mal no es que gane un partido u otro unas elecciones. Parece que lo que le sienta verdaderamente mal es que a su negocio se le pueda acabar el riego de dinero público del que viven, y muy bien.

Hace muchos, muchos años que no me creo a ninguna ONG y sus supuestas ganas de ayudar al prójimo. Se anuncian con carísimas campañas publicitarias, pagan sueldos millonarios a sus directivos y tienen unos ilimitados recursos económicos mientras, por otro lado, son capaces de pedir a las personas, en carísimas campañas de televisión, que se les haga herederos de sus patrimonios.

El tuit de Camps es un ataque de cuernos en toda regla de alguien que ve que su chollo económico empieza a peligrar. Ya podía ser un poco más listo y disimular más. Pero parece que no puede, parece que le resulta difícil callarse cuando ve peligrar su dinero. Patético.