Torra se burló de Sánchez

He leído más o menos algunos periódicos que Sánchez se vendió a Torra y que el presidente no tiene proyecto para Cataluña.  Quién engañó a quien está claro, todos estos fantasmas engañan, todos dicen mentiras. La indecencia que existe en España en estos momentos nos está llevando a una encrucijada difícil de pronosticar, pero viendo estos dos adictos   a esta inmoralidad, me refiero al tal don Joaquín Torra y a don Pedro Sánchez, uno presidente de las provincias catalanas  y el otro el okupa del palacio de la Moncloa, uno que desde hace tiempo los empezó a conocer  al dedillo no tiene más remedio  decir que entre  estos dos  cocinillas  han cocinado entre los dos la estancia que como he dicho antes, uno —como dice el Señor Ansón—“lo recibió sentado en el trono del Palacio de San Jaume— como si fuese el Rey Midas—donde el tal Torra  recibirá a Sánchez en el salón del trono del palacio, sentado en el sillón principal. El presidente del Gobierno español, al entrar en el salón, se postrará de rodillas, primero, y, después, ya en pie, caminará hasta Torra. A dos metros de distancia volverá a caer de hinojos ante el honorable y esperará a que este le haga una indicación para levantarse y ocupar una silla situada al pie de los peldaños que ascienden al trono”.

No voy ahora a recordar lo que fue nuestra España a lo largo de los últimos años del siglo XX y los albores de XXI, aunque este espacio de tiempo habría que hacer algunas consideraciones  solamente había que recordar los años buenos de trabajo, bienestar para todas las familias y con la llegada de la transición   una España confiada a y viviendo en paz. Entre todos los halcones que se reunieron el día 21 en la Capital Catalana, ninguno de ellos ha hablado de lo que se trató en esa audiencia de Sánchez al Rey Midas, aquí no se trata de ser clemente con este separatista, es inadmisible  y estafa a los españoles por parte del Jefe del Gobierno la burla que le ha hecho a todos los españoles, aunque los suponemos, le habrá dado de todo cuanto le habrá suplicado este rey, aunque creo que todo, todo no se lo habrá entregado, no creo , aunque  de este—el okupa de la Moncloa—algo de escrupulosidad  debe tener. Aunque en decir la verdad, grandes castillos se han venido abajo.

Otro vendrá que bueno me hará. Aquí este refrán, se le puede trasladar al expresidente Zapatero, donde ha sido comparándolo con el burlón de España de bueno, donde ha llegado otro que le ha hacho bueno. ¡Claro! cotejando en entre estos dos. Se ha dicho de todo a esta morralla de independentistas, todos conocemos a estos insurrectos y revolucionarios catalanes, pero aún nos queda por conocer el que deshonró España. Estoy seguro que llegará el día, esperemos que no sea tarde, pero viendo el percal no me bajaré del carro, hasta que sea yo el último en bajarme.  Este hombre es capaz de vender el Reino de España por un trono, aunque este trono no sea suyo ni ganado en buena lis como hacen los buenos caballeros.

Aún recuerdo a aquellos charlatanes, aquellos tahúres, pícaros y a veces sobrados en alocución, eran concederos al dedillo del sentir y sabedores a los que hablaba, y lo mismo que este hombre cuando cogió su furgoneta y abriendo el furgón por la parte de atrás  pregonaba a los cuatro vientos del pueblo sus robadas pertenencias al precio del buen postor subastando sus menudencias. Un día dijo que “España es una nación de naciones”. La obcecación de este vulgar  alumbrado  después de esta incoherentes manifestaciones escondidas de toda verdad ha convulsionado  a todos sus compañeros  de partido, donde  aún siguen mirando cómo han consentido que este sujeto haya  traicionado a toda la nación española. Si ven pasar por sus pueblos una furgoneta con el emblema socialista, cojan una silla y siéntese, en esa furgoneta hay un tipo que les venderá quincallas baratas y saldos de última hora, además confeccionadas con retales de los nacionalistas, sediciosos y traicioneros catalanes. Por cierto, a mí, el tal Joaquín Torra me la trae floja, a mi lo que me importa es que también se ha burlado de  todos los españoles el okupa de la Moncloa, que como dice Jiménez Losantos el “Judas Sánchez”.