silogismos

Como cada día tiene su afán, según señala el refranero, hoy quiero afanarme en escribir silogismos que reflejen realidades de actualidad. Antes que nada, voy a señalar cómo define la palabra silogismo el Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española: “Argumento que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las dos anteriores”.

La aplicación práctica de la definición la podemos hacer sabiendo que a la primera proposición se llama Premisa Mayor; a la segunda Premisa Menor y a la tercera Conclusión. Y sabiendo también, que la Mayor debe ser cierta y por ello con valor Universal; la Menor tiene que tener relación con la Mayor y la Conclusión no puede referirse a cuestiones que no figuren en las premisas.

Aplicando lo que antecede, se me ocurren dos silogismos que vienen muy bien en la actualidad: El primero tiene como Premisa mayor: El régimen de China es una dictadura. La Premisa menor: El presidente de China es Xi Jinping. Y la Conclusión: XI Jinping es un dictador. El segundo tiene como Premisa mayor: Todos los muertos merecen ser respetados. La Premisa menor: Franco está muerto. Y la Conclusión: Franco merece ser respetado.

A la vista de los dos precedentes silogismos, queda claro que el cateto, plagiador, embustero y perdedor de todas las elecciones, en lugar de cumplir lo que aseguraba a bombo y platillo que iba a hacer si gobernaba algún día en España, dedica en realidad su tiempo a cosas tan poco sanas como estas: Uno) A recibir a un dictador y Dos) A faltar al respeto a un muerto.