Revolución en España

Son muchas las señales de que la apertura indiscriminada a la migración, ordenada por el gobierno español, es cada vez más lesiva al país.

Las noticias de las agresiones de los extranjeros a la población ibérica son frecuentes y los responsables de preservar el orden lo más que hacen es encogerse de hombros.

Recién nos hemos enterado de que la Policía Nacional española detuvo a un inmigrante argelino por haber intentado estrangular -el sábado pasado- a una enfermera dentro del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta.

El sujeto está en una instalación policiaca y la enfermera, bajo revisión médica.

Llama la atención que el gobierno español e incluso una parte del clero, la que se descara como “progresista”, da toda clase de facilidades a los llegados de fuera en tanto que el grueso de la población sortea, día con día, una crisis económica galopante, en medio de una bien orquestada estrategia de sabotaje a los valores hispánicos.

El intento de exhumar al Generalísimo Francisco Franco y sacar sus restos del Valle de los Caídos se da luego de que fracasara, de momento, la separación de Cataluña.

Toda esta operación tiene el sello de la Fundación Sociedades Abiertas de George Soros; también se identifican operadores de otros grupos hegemónicos como el de Bilderberg y los que están vinculados a la banca Rothschild.

Estas fuerzas internacionales pretenden, en síntesis, lo siguiente:

  1. Demoler, con la inmigración avasallante, la identidad de los españoles.
  2. Terminar con el nacionalismo español, sacando los restos de Franco del Valle de los Caídos.
  3. Supeditar totalmente la soberanía económica y financiera de España a los Soros, Rothschild, Rockefeller y demás.

Los grandes magnates tienen diferencias entre sí, en cuanto a métodos y velocidad de acción; sin embargo, coinciden en su rechazo a Cristo, a su Iglesia y a las naciones católicas (especialmente España y México).