Letrinas al aire en el casoplón de Galapagar

Lo grotesco y lo extravagante ha llegado a límites que sangran por los campos de lo inadmisible en los tiempos en que estamos. La Guardia Civil la hemos cogido por las manos de nuestros políticos y las estamos denigrando y ofendiendo de una manera asombrosa desde hace tiempo. Hace muy poco nuestras Fuerzas Armadas. Empezaron como en que no quiere la cosa aquella cena de hace ahora un año, la cena de Nochebuena al barco Rhapsody, donde nuestras Fuerzas Armadas que han sido ejemplo con sus deberes de salvaguardas de nuestra España. En estos días fueron discriminados y diferenciados de los “otros presos”, donde estos pudieron escoger sus cenas de Navidad como si se tratara de un hotel de cuatro estrellas los presos que están en la cárcel por el golpe donde han fracturado Cataluña. Que como dijo el Juez Lamela “revisten caracteres” de delito de rebelión, sedición y malversación, estos delitos tiene pena de hasta 25 años de presidio. No comprendo cómo viendo este desaguisado no hubo ningún político para satisfacer mejores medidas para cena de Nochebuena en esa “Cárcel” como era el barco donde ha vivido un acuartelamiento fuera de sus familias cuya cena fue espaguetis, cuatro croquetas y una cosa que parecia pescado rebozado y para degustación especial agua. ¡Ah! Se  me olvidaba y un buen mejillón abierto entre el plato de fideos. Me daría vergüenza comunicar lo que cenaron, los Junqueras, el resto de los presos catalanes.

Para más ofensa a esta Guardia Civil, los que están al servicio del dueño del Casoplón, el tío de la coleta, hasta dónde llega la improvisación que a cuatro G.C. les han habilitado dos  letrinas para defecar y orinar  en medio del campo, estas dos parejas son los “vigilantes de la playa” y los guardias de custodia a los inquilinos podemitas que por cierto, no sabemos a dónde iban cuando los civiles  tenían ganitas de descargar: menos mal que al parecer  le van a poner  a estos urinarios instalación eléctrica para más bienestar y evacuar sus necesidades y como estamos en reyes    posiblemente será un regalo. Se da la circunstancia que casos parecidos a este no hay en toda España y que esta circunstancia de las letrinas sea novedad.

No comprendo como este  tío de la coleta tiene este privilegio, no por los Guardias Civiles que tiene todos mis respeto y agradecimiento hacía todos ellos, lo que no comprendo como los demás políticos no hayan solicitado de estas fuerzas la posibilidad de tener  otros guardias para que vigilen las 24 horas del día  sus mansiones, sus casas y cortijos. No comprendo ni él porque de esta breva que tiene este “caballero” Se podrían dar tres casos para esta ganga, una que no tenga dineros para pagar una vigilancia de personal de seguridad privada, segunda que, como ya pertenece a los nuevos ricos y no quisiera desentonar de esta casta tan maldita que pregonaba anteriormente y tercera que haya algo que ocultar para que tenga cuatro civiles rondando vigilando su chalet de lujo. Y otra más, que  este sujeto tenga más caradura que el Santo de la Rambla, el mismo descaro los que han aprobado la más bochornosa y denigrante tarea de hacer lo que están haciendo una de las más gloriosas y prestigiadas Fuerzas Armadas de nuestra querida nación.