Laicismo adulterado en La Navidad

Nos hallamos a una semana de la fiesta central de las Navidades, la noche del próximo 24 al 25 de diciembre.

En esta fiesta central se celebra un hecho grandioso y religioso que es el Nacimiento del Hijo de Dios en la encarnación de la Madre de Dios Jesús, hecho hombre para la redención de los pecados de todos los hombres pasados, presentes y futuro. Es un hecho de Verdad religiosa, aunque haya millones de personas que lo nieguen. Las cosas son porque tienen una entidad en sí misma, por mucho que lo nieguen. Y la realidad óntica es el Nacimiento del Niño Dios en Nochebuena hace 21 siglos.

En España somos la mayoría católicos, un 68,9% de los encuestados, un 26,4% no creyentes o ateos, y 2,6% otras religiones. Todo esto hace pensar sobre los comportamientos de los políticos municipales que a estas fiestas les dan ahora por denominarlas civiles, cuándo su naturaleza es religiosa. El motivo es el laicismo adulterado que lo que hacen es paganizar la fiesta de la Navidad.

¡Qué dictadores! Que aprovechan de su poder transitorio para imponer y no permitir a la mayoría de católicos sus manifestaciones religiosas en la calle. Es el laicismo malo. Como dice A. Comte-Sponville en su Diccionario Filosófico: “El laicismo nos permite vivr juntos, a pesar de nuestras diferencias de opinión y de creencia. Por eso es bueno”. El que no se respete a la Religión no es laicismo entendido como tal, sino un laicismo adulterado y con la intención de hacer daño a la identidad propia de la Navidad. Cómo es caso de algunos de nuestros ayuntamientos que “no representan la Navidad o el Belén en sus calles, lugares públicos”, y hacen escenario de cosas absurdas, que significa un hazme reír de todos; cómo es el caso de Madrid podemista y del grupo de la septegenaria Carmena de ahora madrid; o el ejemplo en Córdoba de la socialista Ambrosio y comparsa de iu y ganemos que han quitado este año 2018, de raíz la representación tradicional de más de diez años del Belén en el bulevar Gran Capitán. Respeten a la mayoría que manifesten su religiosidad católica en el espacio público, no sean totalitarios. Allá vds en sus casas si sus hijos se los permiten o vds se los imponen.