Bernardo Montoya Laura Luelmo mintió confesión Guardia Civil
Bernardo Montoya

Indigna leer la confesión de este sujeto

El diario ABC publica parte del contenido de la confesión realizada por Bernardo Montoya, asesino de Laura Luelmo, a la Guardia Civil tras su detención. Este tipejo, además de reconocer su culpabilidad, ha pormenorizado lo que pensaba y las verdaderas intenciones que tenía con la profesora a la que asesinó: “Intenté agredirla sexualmente, aunque no pude”.

Ha declarado que Laura se dirigió a él el día de su desaparición porque quería buscar un supermercado y no sabía dónde había uno al ser nueva en el pueblo: “Hola vecino, ¿sabrías de algún supermercado por aquí? Es que soy nueva”. Montoya confesó que la engañó y la dirigió a una calle en la que había un “callejón sin salida” donde no había ningún “supermercado ni nada”.

Continuó su declaración que, tras dirigir a Laura hacia ese callejón, cogió “su coche” y fue detrás de ella. Una vez allí y sin mediar palabra, golpeó la cabeza de Laura contra el coche y la metió inconsciente en el maletero. Poco después trasladó a la joven al lugar donde fue encontrada donde le bajó los pantalones para “intentar agredirle sexualemente”, aunque reconoce que no pudo hacerlo.

Tras esto, abandonó su cuerpo y, según su versión, en ese momento estaba “inconsciente pero viva”. De toda la confesión de Montoya falta por confirmar lo que dictamine la autopsia, aunque por lo dicho por este malnacido, queda bastante claro que es un bicho sin escrúpulos. Parece que si no hubiera sido Laura la víctima podría haber sido cualquier otra mujer que pasara por allí.

Escoria como Bernardo Montoya, con un asesinato a sus espaldas, tendría que pasar sus días encarcelados. Si estos delincuentes cumplieran sus penas no habría tantos sucesos como estos. Bernardo salió antes de tiempo de prisión, si hubiera estado en la cárcel, que es donde debería de haber estado para los restos, el futuro de Laura habría sido otro.