Bernardo Montoya Laura Luelmo Guardia Civil detenido
Bernardo Montoya

Los violadores no se rehabilitan nunca

Hay una premisa fundamental que siempre han mantenido los expertos sobre los violadores, la de que no se rehabilitan nunca y siempre reinciden. Y a pesar de que esa premisa se haya convertido en una terrible realidad en la mayoría de los casos, el buenismo de las Leyes con los delincuentes provoca que estos acaben en la calle en muchas ocasiones incluso antes de tiempo.

Según informan varios medios, el asesino confeso de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, fue desde el primer día el principal sospechoso de la desaparición de la joven zamorana. Las informaciones que poco a poco van saliendo de este terrible asesinato así lo corroboran. Pero lo que resulta terrible e inquietante es la información de la que nos hemos enterado recientemente.

Según informa Antena 3, Bernardo Montoya habría realizado una terrible petición a la Guardia Civil en el mismo momento en el que fue detenido. Al parecer, en el momento de su detención, Montoya, se habría dirigido a los agentes y les habría dicho: “Por favor, no me dejéis salir de la cárcel porque lo volveré a hacer”.

El propio violador reconoce que lo volverá hacer

Es decir, el propio violador reconoce su incapacidad para reprimir esos impulsos que le llevaron a violar y a asesinar a Laura Luelmo. Mientras tanto, tenemos que escuchar a los inútiles políticos decir que la prisión permanente no es la solución y que es una cuestión de “humanidad”, tal y como dijo la propia ministra de Justicia, Dolores Delgado.

¿Humanidad? Cuéntenle eso a todas las familias que tienen que visitar a sus familiares en los cementerios. Cuéntenle eso a la familia de Laura Luelmo. Hablen de humanidad y no de la incapacidad y los asquerosos complejos de una clase política incapaz de endurecer las leyes para que asesinos como Montoya, incapaces según ellos mismos de reprimirse, deambulen por nuestras calles.

Manda narices que el propio delincuente reconozca que lo va a volver a hacer y dentro de unos años, sean los que sean, le tengamos que volver a ver en la calle.