hombres buenos que dieron su vida en defensa de las mujeres

Hasta hace muy poco tiempo en relación al tiempo del ser humano en la tierra, este era un juguete de la naturaleza. La fuerza del individuo, era determinante para nuestra subsistencia. Sálganse del contexto, que es lo que habitualmente hacen los que quieren romper nuestro modo de vida para adoctrinar, pónganse en el pellejo de una mujer del siglo XIX y pregúntense que harían para garantizar su seguridad o pregúntenle que mecanismo utilizarían para sobrevivir al día a día. Que fácil es y que hipócrita a la vez, colocar a una mujer de hoy en el siglo XIX. Más atrás ni les cuento.

La historia está llena de hombres que dieron la vida en defensa de las mujeres o por el amor de una mujer. Aquí, siempre se me viene a la cabeza la leyenda, que no deja de ser una leyenda y que escribió mi grandioso paisano, Gustavo Adolfo Bécquer; El Monte de las Animas. Deberían leer más e ir más al cine. Propongo la película de Richard Curtis; Love Actually, el amor en su máxima expresión y en todas sus facetas, también el que se da entre un hombre y una mujer. Aprovecho también para recordar la primera escena de la película “Salvar al Soldado Ryan”  de Steven Spielberg y protagonizada por el legendario Tom Hank; cuando le comunican a una madre que cinco de sus seis hijos habían muerto en combate en defensa de la libertad de América.

Como explicarían los ideólogos de la dictadura de género que los violadores en las cárceles tienen que aislarlos porque los demás hombres;  criminales, asesinos, ladrones, estafadores etc. acabarían con ellos. Saben estos ideólogos que cuando los europeos emigraban a América, en la primera mitad del siglo XX, en muchos casos lo hacían solos y dejando atrás la familia, buscando para estas un mundo mejor. Se llevaban años alejados de su casa, de su hogar y de su tierra. Más reciente, los emigrantes españoles que iban a Alemania, también en la mayoría de los casos, lo hacían solos. Allí lo único que hacían era trabajar, con el fin de enviar hasta el último marco (unidad monetaria de Alemania en aquellas fechas) a España y a su esposa. Hoy cincuenta años más tarde esa situación que voluntariamente escogía el hombre, sería tachada de auto-esclavismo. De la misma manera, en mi infancia; conocí a gallegos y santanderinos que trabajan en Sevilla mientras sus familias quedaban en su tierra natal y a la que solo veían en vacaciones que además aprovechaban, en algunos casos,  para conocer al nuevo miembro que había quedado encargado en las vacaciones anteriores.

Solo la deshumanización que hoy padecemos y sobre todo la falta de amor, podría dar lugar a que un sector importante de mujeres, aprovechen cualquier circunstancia para criminalizar a los hombres. A todos, a los malos que son una ínfima minoría al igual que entre las mujeres que también las hay,  pero también a los buenos. Desgraciadamente esta situación es alentada por poderosos intereses económicos  que solo buscan la destrucción del modo de vida que tanto esfuerzo ha costado conseguir en Europa.

También te puede interesar...


Otras sugerencias



Artículo anteriorEl megazasca de Pérez Reverte a un separata que acaba cerrando su cuenta de Twitter
Artículo siguienteLa Generalidad a la caza del Mozo del: ¡La república no existe, idiota!
Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los arboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro(este lo tengo escrito aunque no publicado) me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mi rededor, muy especialmente la falta de justicia en su mas alto concepto. Cuando no lo hago se me aparece mi padre y me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde" como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y ademas me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. Mi blog personal es Incorrectamente Politico, encabezado por una foto de George Orwell y su mas famosa frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones publicas.