Pedro Sánchez miserable
Pedro Sánchez

Día de los Santos Inocentes

La verdad es que en el día de ayer pensaba en qué inocentada podríamos gastar en un día como hoy, el de los Santos Inocentes. Y decidí que la mejor inocentada que se podría gastar era decir que Pedro Sánchez dimitía y convocaba elecciones. Pero acto seguido me di cuenta que eso iba a ser menos creíble que decir que íbamos a publicar la primera entrevista concedida por un marciano o que Pablo Iglesias había encontrado por fin la cordura.

Y todo eso se me ocurría el mismo día en el que desde el PSOE salían frases como las que salieron ayer y de las que hemos hablado en un artículo publicado hoy mismo. Pedro Sánchez no dimite ni de broma, este tipo no convoca elecciones hasta que no le quede más remedio y, aún así, fíjense que dudo mucho que llegue hacerlo, ese es el punto hasta el que llega mi desconfianza en el inútil de presidente que nos ha tocado en suerte.

Pero lo peor de todo es que no se ve a nadie de su entorno que sea capaz de decirle las verdades del barquero y de plantarle cara, hasta ese punto llega el miedo de los llamados barones socialistas y hasta ese punto llegan sus ansias de poder.

Cada día que pasa con este presidente inepto en el gobierno es un día perdido. Cada día que pasa es un día más de los muchos, demasiados, que lleva ya Sánchez en el poder y que suponen un auténtico destrozo para España. Y si solo fuera Sánchez no habría problema. Pero solo recordar que Sánchez ha llegado después de casi 8 años de zapaterismo y de 6 años de gobierno de Rajoy es como para echarse a temblar.

Muchos confiábamos en Rajoy, yo el primero, pero sus gobiernos no han sido mucho mejores que los de Zapatero. Es más, Pedro Sánchez es una consecuencia directa de Mariano Rajoy. Rajoy es uno de los principales culpables de que Sánchez ocupe el puesto que ocupa. Díganme que país es capaz de aguantar tres gobiernos seguidos como los que llevamos.

Si después de todo esto salimos adelante, es señal de que España es un país indestructible. Pero yo soy bastante pesimista, dudo mucho que haya país capaz de aguantar gobiernos como estos, ni siquiera el nuestro.