Compartimos una anécdota que hemos titulado la picaresca de un torero y protagonizada por el maestro Enrique Vargas González «Minuto» y por el Califa del toreo cordobés Rafael Guerra Bejarano «Guerrita». Dice así la anécdota:
<<Antes de establecerse el sorteo de los toros para la lidia, dió la casualidad de que, en una corrida, que debían torear «Guerrita» y «Minuto» estaban dispuestos por el ganadero tres toros terciados para jugarse en primero, tercero y quinto lugares, y tres grandes y con más pitones en segundo, cuarto y sexto. (El torero que renunció a su antigüedad).

Al enterarse «Guerrita» lo sintió mucho, y antes de empezar la corrida le dijo a «Minuto»:

— No te apures, Enrique, que cuando salga tu toro, todos iremos a él.

— Está bien —repuso «Minuto».

Y como «Guerrita» repitiera varias veces lo de «Todos a él», acabó Enrique por impacientarse y decir:

— Cuando salga mi toro, ya sé yo lo que tengo que hacer.

Y salió su toro, y al primer lance, simuló, «Minuto» una torcedura de pie y, cojeando, se fue a la enfermería, de la que no volvió a salir>>.

Esta es la picaresca de un torero.